Sunday, June 2, 2013

Mi credo pedagógico

Mi credo pedagógico.
John Dewewy.






¿Es posible preparar al niño para una serie precisa de condiciones a futuro?

Es imposible prepararle para la vida ulterior, significa prepararle de suerte que tenga el pleno y rápido uso de todas sus capacidades. Con el advenimiento de la democracia y de las condiciones industriales modernas es imposible predecir de un modo definitivo lo que será la civilización en el futuro.

¿Cómo debe comenzar la educación?

Debe comenzar con un conocimiento psicológico de las capacidades, intereses y hábitos del niño. Ha de ser controlada en cada punto con referencia a las mismas consideraciones. Esos poderes, intereses y hábitos han de ser constantemente interpretados: debemos saber lo que significan. Han de ser traducidos a sus equivalentes sociales, a lo que son capaces en el sentido del servicio social.

¿Qué es la escuela?

Es una institución social. Es aquella forma de vida en comunidad en la que se han concentrado todos los medios más eficaces para llevar al niño a participar en los recursos heredados de la raza y a utilizar sus propias capacidades para fines sociales.

La educación es un proceso de vida. La escuela debe representar la vida presente, una vida tan real y vital para el niño como la que vive en el hogar, en la vecindad o en el campo de juego. Ha de simplificar la vida social existente; ha de reducirla a una forma embrionaria.

¿Cómo ha de surgir la vida escolar?

Gradualmente de la vida doméstica y ha de asumir y continuar las actividades con las que el niño ya está familiarizado en su hogar. La escuela ha de ofrecer al niño estas actividades y reproducirlas de modo que el niño aprenda gradualmente su sentido y sea capaz de desempeñar su papel en relación con ellas. El niño debe ser estimulado y controlado en su trabajo mediante la vida de comunidad.

El maestro no está en la escuela para imponer ciertas ideas o para formar ciertos hábitos en el niño, sino que está allí como un miembro de la comunidad para seleccionar las influencias que han de afectar al niño y para ayudar a responder adecuadamente a esas influencias.

Resumen.

Las materias del programa escolar han de marcar una diferenciación gradual partiendo de la primitiva unidad inconsciente de la vida social.

El verdadero centro de correlación de las materias escolares son las propias actividades sociales del niño.

La base primaria de la educación se halla en las capacidades del niño, actuando según las mismas líneas constructivas generales que han producido la civilización.

El único medio para hacer consciente al niño de su herencia social es el de capacitarlo para realizar aquellos tipos fundamentales de actividad que han hecho de la civilización lo que es.

Las actividades llamadas expresivas o constructivas han de ser el centro de correlación.

El estudio de las ciencias es educativo, en cuanto expone los materiales y los procesos que han hecho de la vida social lo que es.

Una de las más grandes dificultades en la enseñanza actual es que se elimina el elemento social.

Si la educación es vida, toda vida tiene, vista de afuera, un aspecto científico, un aspecto de arte y cultura, y un aspecto de comunicación. El progreso no está en la sucesión de estudios sino en el desarrollo de nuevas actitudes y nuevos intereses respecto a la experiencia.

La educación ha de ser concebida como una reconstrucción continua de la experiencia, y el proceso y el objetivo de la educación son una y la misma cosa.

La cuestión del método se puede reducir en último término a la cuestión del orden de desarrollo de las capacidades e intereses del niño.

El aspecto activo precede al pasivo en el desarrollo de la naturaleza del niño: los movimientos se producen antes que las sensaciones conscientes.

Las ideas son también resultado de la acción y se desarrollan para controlar mejor la acción. Lo que llamamos razón es primariamente la ley de la acción ordenada o efectiva.

            Por Alejandro Valdés Hernández.
3º “C” Licenciatura de Primaria.