Sunday, May 5, 2013

Método de las ciencias en particular


Didáctica Magna
Método de las ciencias en particular.

El alumno deberá cumplir con ciertas condiciones para conocer y entender los secretos de las ciencias:

  1. Que tenga limpios los ojos del entendimiento.

  1. Que se le presenten los objetos.

  1. Que preste atención.

  1. Que sepa deducir unas cosas de otras con el debido método.

Algunos consejos son los siguientes:

·         Todo cuanto haya de ofrecerse al conocimiento de la juventud sean cosas reales, no sombra de las cosas; cosas, repito, sólidas, verdaderas, útiles y que impresionen enérgicamente los sentidos y la imaginación.

·         Todo se presente a cuantos sentidos sea posible. Que el conocimiento empiece por los sentidos. Estos le dan certeza y la fijan en la memoria.

·         La inspección ocular es la mejor demostración. Notable utilidad de las pinturas en la enseñanza. Deberían construirse en todas las  ramas del saber modelos autópticos (reproducciones de las cosas que no pueden tenerse realmente) con el fin de que estuviesen al alcance de las escuelas.

  • Lo que ha de verse se coloque frente a los ojos. A la distancia debida, rectamente a la vista, en su natural posición. Que se conozca en el primer momento la cosa entera, luego se examine por partes. Del principio al fin, deteniéndose en cada parte hasta ser capaces de distinguir cada una de sus partes.

  • Se escapará a sus sentidos lo que hablemos o mostremos a quien no nos preste atención; como ocurre a aquellos que tienen su imaginación preocupada en otras cosas que no se dan cuenta de lo que acaece. Tiene, en primer lugar, que excitar su atención para que reciba la enseñanza con inteligencia ávida y codiciosa.

Nueve reglas para la enseñanza de las ciencias.

Debe enseñarse lo que hay saber. No ocultar nada a los discípulos.

Lo que se enseñe, debe enseñarse como cosa presente de uso determinado. Cosas que nos rodean y cuyo conocimiento tiene aplicación real a los usos de la vida.

Lo que se enseñe, debe de enseñarse directamente, sin rodeo ninguno.

Lo que se enseñe, debe enseñarse tal y como es. Es excelente el conocimiento que nos hace comprender las cosas conforme ellas mismas son. Exponer las causas de un objeto es dar el verdadero conocimiento del mismo. El método de enseñanza debe seguir el orden de las cosas: lo primero, antes; lo posterior, después.

Lo que se ofrece al conocimiento, debe presentarse primeramente de un modo general y luego por partes.

Deben examinarse todas las partes del objeto, aun las más insignificantes, sin omitir ninguna; con expresión del orden, lugar y enlace que tienen unas con otras.

Las cosas deben enseñarse sucesivamente, en cada tiempo una sola.

Hay que detenerse en cada cosa hasta comprenderla.

Explíquense bien las diferencias de las cosas para obtener un conocimiento claro y evidente.