Wednesday, May 22, 2013

Juego dramático

 “Justificación de la validez de las propuestas en las diferentes etapas educativas de la enseñanza obligatoria.”
José Cañas Torregrosa.

Todo cambio para el niño tiene que ser estructural y justificado, siempre acorde con sus intereses y sus capacidades, y además debe ser de una manera progresiva y sutilmente escalonada. En el caso de la expresión teatral, la cual se inicia con el juego dramático en el jardín de niños, tiende a sufrir con la difícil transición a la primaria. Lo más ideal es que hubiese una continuación en el proyecto.

Su importancia radica en que los juegos aprendidos y compartidos en los talleres de expresión y dramatización, o en el propio juego dramático todos los niños aprenderán a conocer y a disfrutar.

El proyecto de trabajo consiste en 6 fases, éstas son:

Fase A. Niños de 4-6 años: Juego dramático. Nivel 1.

No plantear nada sino proyectar sobre ellos actividades que les lleven –mediante la intuición- a descubrir cosas, en situaciones reales y en otras imaginarias, pasando de unas a otras mediante juegos dirigidos por el profesor-animador, mostrando una disposición abierta a este tipo de trabajo. Como promotor y animador del juego dramático.

El viaje hacia la sala amplia sea, en sí ya, una aventura envuelta en un juego que les ocupe justo el recorrido desde su aula al lugar grande de los juegos. De este modo, la atención de todos permanecería concentrada y se iría estableciendo así ese salto mágico que les llevaría de lo real a lo imaginario.

Ya en la sala, se puede crear dos zonas marcadamente diferenciadas: el País de la Realidad y el País de la Fantasía. A la primera de ellas se accede directamente desde el paseo-aventura; allí se acaba éste y será el lugar en donde se explica el juego o juegos que queramos desarrollar, para lo cual, se pasará a la otra zona, que bien pudiera estar decorada con aros, telas, globos, máscaras, marionetas, constituyéndose el País de la Fantasía. En donde se practique juego dramático, juego qué, tras finalizar, permitirá de nuevo pasar al País de la Realidad y practicar la relajación e iniciar, después de ella, otro paseo-aventura que lleve de nuevo al grupo a la actividad del aula.

Estas serían las etapas de esta fase:

  • Paso de una situación real a otra imaginaria.
  • Juego dramático.
  • Vuelta de la situación imaginaria a la real.

Fase B. Niños de 6-8 años: Enseñanza Primaria, Juego dramático. Nivel II.

Los proyectos curriculares de Centro y Aula deben de seguir contemplando con fuerza y renovado interés la imagen del niño que practica actividades de carácter dramático. La ruptura es tan fuerte y tan radical el cambio que muchos niños tardarán en asimilar y aceptar la entrada a otra escuela. Admitiendo, pues, la creatividad, la expresión y el juego como caminos alternativos. Con el juego dramático descubrimos la posibilidad de hablar con otros códigos distintos, a expresarnos de otra forma: con sonidos, con el cuerpo, con gestos, con señales… cada uno, a su manera, con su ritmo. Ahondamos en los juegos de expresión.

Cada sesión (una hora y treinta minutos) podría registrar las siguientes etapas:

  • Calentamiento corporal. Duración aproximada: 10 minutos.
  • Ejercicios de socialización. Duración aproximada: 50 minutos.
  • Juego dramática. Duración aproximad: 30 minutos.

Fase C. Niños de 8-10 años: Enseñanza Primaria, Juego dramático. Nivel III.

Los chicos aún disfrutan jugando horas y horas. Los alumnos ahora abordarán el buscar el orden lógico de las escenas. Vemos un desplazamiento cualitativo y cuantitativo de las actividades de socialización por las del propio juego dramático. Este esquema de trabajo tomará del siguiente las actividades referentes a máscaras y marionetas, así como las creaciones colectivas. Con las creaciones colectivas, el niño entra de lleno ya en el mundo del teatro, justo de la mano del tipo de teatro que más puede beneficiarle: el suyo propio.

Cada sesión (una hora y treinta minutos) podría registrar las siguientes etapas:

  • Calentamiento corporal. Duración aproximada: 15 minutos.
  • Ejercicios de socialización. Duración aproximada: 30 minutos.
  • Juego dramática. Duración aproximad: 45 minutos.

Fase D. Niños de 10-12 años: Enseñanza Primaria, Taller de expresión dramática. Nivel I.

A esta edad se puede sustituir el juego dramático por el concepto de taller de expresión dramática, que dará forma a un taller de experimentación de técnicas corporales y dramáticas que abarcará desde la psicomotricidad a la expresión corporal,  o desde el ritmo a la improvisación. La capacidad de razonamiento es, en esta fase del proyecto, notable; y la ayuda del profesor-animador, en quien confía y a quién acepta y comprende, puede resultar decisiva a la hora de encauzar positivamente estos razonamientos.

El juego dramático se puede incluir si así se desea en el apartado de las improvisaciones, pero no será ésta la única actividad dentro de dicho apartado. Se pueden incluir técnicas auxiliares: máscaras, marionetas y muñecos de guiñol, teatro negro, teatro de sombras, etc. Estas técnicas auxiliares serán como verdaderas plataformas que proyectan los trabajos de creación del alumno en unión a otros niños enmascarados todavía en su trabajo.

Se invita al niño a participar con sus ideas en la creación de una historia, la formulación de un texto, y si lo desea, a la actuación directa dentro de una representación realizada por su grupo.

Cada sesión (duración aproximada: dos horas) podría registrar las siguientes etapas:



  • Relajación.
  • Ritmo y psicomotricidad.
  • Expresión corporal.
  • Introducción a la danza.
  • Vocalización.
  • Juegos cooperativos.



Por Alejandro Valdés Hernández.
3º “C” Licenciatura de Primaria.