Tuesday, May 21, 2013

Función de las artes


función de las artes.
Elliot W. Eisner.

Por Alejandro Valdés Hernández.

Las artes son importantes. Sólo el maestro excepcional se da cuenta del valor de las artes en el desarrollo intelectual del niño. Y sólo un director excepcional es el que provee lo necesario para que el programa de artes funcione.

El problema de la enseñanza de las artes no está en la incomodidad que sienten los maestros, sino en la estructura macra de la escuela. Las artes ocupan un orden intelectual inferior en la jerarquía entre los sujetos dentro del currículo.

¿Por qué debe ser parte integral del currículo?

Es a través del sistema sensorial que el niño aprende a abstraer conceptos sensoriales del mundo que lo rodea. El niño abstrae una multitud de conceptos antes de conocer sus nombres. Este proceso está en la raíz del arte y forma la base del conocimiento humano. Permite al niño mantener un equilibrio con el mundo cambiante.

Para poder mantener una conducta viable con el mundo, el niño debe tratar de llenar dos necesidades orgánicas: debe reducir aquellas cualidades del ambiente que lo estimulan mucho y debe buscar estimulo a la vez. Esa adquisición de estimulo se asegura mediante un proceso de exploración, y en los niños esto se adquiere en el juego.

La gente aprende a ver estéticamente cuando se le da la oportunidad de aprender a mirarse artísticamente. Las potencialidades de la mente humana no se desarrollan sólo dentro de un ambiente fértil, sino en la interacción con ese ambiente. Los procesos cognoscitivos interactúan. Tenemos que tener la capacidad de apreciar y de observar. Apreciar el mundo es aprender a penetrar en su estructura para captar el significado de las cosas.

Los sistemas de símbolos que la escuela provee no se adquieren automáticamente. Un currículo adecuado y una enseñanza sensitiva son necesarios para lograr su desarrollo óptimo. Los que enseñan deben tener destrezas que nunca se exigirían al artista. Un maestro debe criticar sin herir, guiar sin imponerse, estimular sin ser manipulador, explicar sin ser pedante. Sus intereses no se limitan a lo que las artes proveen, sino a lo que el niño quiere ser.

A veces el programa de artes no tiene los rudimentos más necesarios. Los maestros están mal preparados, no hay materiales y los administradores no ayudan. No hay retos. Las artes en cualquier nivel se enseñan, tan mal o tan bien, como cualquier disciplina. No garantiza que la escuela tenga un programa de artes efectivo. Al sacar las artes de la escuela se sacan aquellas actividades que estimular el poder de la imaginación, que es algo tan necesario en la enseñanza.  Eliminar las artes equivale a empobrecer las oportunidades educativas.

La pregunta ¿Cómo encuentro yo el verdadero significado de la vida?, está en cada persona o individuo en particular, y la contestación está en muchas fuentes. Mi convicción radica en que la escuela debe proveer parte de esa contestación, y en las artes tenemos las fuentes más ricas para lograr esa meta.