Friday, May 17, 2013

Expresión musical: cotidiáfonos


Cotidiáfonos.
           
“Los sonidos comunican situaciones concretas o permiten evocarlas, ordenan realizar tal o cual acción, trasmiten y provocan sentimientos, son portadores de mensajes que entendemos, de los que somos receptores o emisores.” Los sonidos nos rodean en todo momento y en todos los ámbitos en los que nos desenvolvemos. Han estado presentes y hemos tenido contacto con ellos inclusive antes de nuestro nacimiento.

Y algo que es indudable y que hemos sido capaces de observar, es la fascinación que los sonidos ejercen en los niños. Si observamos al niño cuando juega probaremos que con frecuencia se acompaña con sonidos, dinamizan la acción, le dan sazón y la hacen tan real como sus experiencias les permiten.

La totalidad “personaje-acción-situación”, “sonido-gesto-movimiento”, es portadora de mensajes siempre comprensibles para el niño. Si de esa totalidad aislamos el sonido a través de un proceso que atienda sus posibilidades, enriqueceremos sus recursos de manifestación sonora con su voz, su cuerpo o con todo tipo de materiales. El sonido siempre será entonces un lenguaje independiente pero vinculado siempre a sus necesidades expresivas.

Cada uno de nosotros, en la práctica, con niños pequeños hemos comprobado que las actividades con el sonido como soporte de hechos cotidianos despiertan gran interés y entusiasmo. Ya sea si la usamos como un elemento auxiliar a una actividad o como un elemento puro. De lo anterior surge la búsqueda de objetos de uso cotidiano para producir sonido, los cotidiáfonos.

“Cotidiáfonos fue el nombre elegido para designar instrumentos sonoros realizados con objetos y materiales de uso cotidiano, de sencilla o innecesaria factura específica, que producen sonido mediante simples mecanismos de excitación.”

De la confección de instrumentos sencillos podemos llevar a cabo el reciclado de materiales, contenido de ciencias naturales, ya que encuentra en los materiales de uso cotidiano una fuente inagotable de recursos si la búsqueda se realiza con nueva mirada y oídos atentos.

Los cotidiáfonos se pueden agrupar, de acuerdo a Judith Akoschky, en:

*      Simples: no requieren factura específica, están hechos. Dentro de este grupo encontramos bolsitas de plástico, envases, placas de radiografía, fuentes metálicas, etc.

*      Compuestos: con diferente nivel de factura; ocasionalmente se recurre al uso de herramientas.

Algunos cotidiáfonos tienen formas originales mientras otros se asemejan a instrumentos ya existentes. Su nombre dependerá de su sonido, y al confiar esta tarea a los niños han aparecido diferentes criterios muy interesantes y divertidos, en donde algunas designaciones son metáforas.

La búsqueda y confección de cotidiáfonos significó un riquísimo aprendizaje en el campo de la experimentación con el sonido, abriendo perspectivas nuevas para su uso y aplicación, reflejadas en:

v  Efectos sonoros: para enfatizar el sentido de una palabra, comentar un suceso, remarcar la acción dramática, gestual o verbal, etc.

v  Fondos sonoros: para reforzar el clima de poesía, crear el marco adecuado para la narración de cuentos, etc.

El uso de los cotidiáfonos ha tenido amplio terreno para definirse con originalidad y eficacia en el carácter, en la intención y en el sentido que se desee imprimir al comentario sonoro. Entre ellos encontramos:

*      El rebaño: al agitar la faja, el sonido se produce por acción de los percutores internos de las campanitas y por el golpe de las bolillas contenidas en el interior de los cascabeles. La suma de estos sonidos impulsivos evoca el sonido de las manadas de cabras u ovejas que llevan anudados, en sus cuellos.

*      Botellas: se producen bandas de ruido de intensidad y registro variables, de acuerdo a la carga y el tamaño de los envases; las acciones también inciden en la duración.

*      Ligas elásticas: al tensar adecuadamente las ligas se obtienen sonidos de altura definida y de lindo timbre. Son afinables como auténticos instrumentos de cuerda, aunque de duración imprevisible debido a la excesiva elasticidad de las ligas y cuya tensión suele modificarse durante la ejecución.

*      Hilos y envases: Al puntear los hilos se producen sonidos impulsivos muy sonoros.

*      Tamborcitos: cotidiáfonos de muy sencilla confección, son membranofonos de punteo, de fricción, de soplo, de percusión y de sacudimiento. El sonido se produce mediante las acciones citadas, siendo asombroso el resultado sonoro por su variedad y riqueza.

Para finalizar, solo me cabe destacar las importantes posibilidades que pueden abrirnos la elaboración y utilización de cotidiáfonos, y no solo para entretener a los niños. Es decir, gracias a ellos podemos abordar diversos contenidos.