Tuesday, May 21, 2013

ÉTICA PARA AMADOR


ÉTICA PARA AMADOR.
 Por Alejandro Valdés Hernández.

Todo padre desea lo mejor para sus hijos y busca mecanismos para salvaguardarlos de los males que rondan en la vida y protegerlos de sus propios errores, es por eso que la mayoría busca dejarle a su hijo la mejor herencia posible. Pues lo mismo sucedió con el autor, Fernando Savater, quien le ha dado a su hijo, la mejor herencia que pueda dar alguien. El libro esta hecho para que su hijo comprenda la ética desde el punto de vista de su padre, dejando indudablemente una enseñanza a través de un libro. Una enseñanza impulsada por el amor, que hace que sea algo más que un simple libro de consejos… que sea un verdadero tesoro con algunos secretos para alcanzar la felicidad, e inclusive el éxito en la vida.

            Pero no pensemos que es el típico sermón que tanto molesta a los jóvenes, para nada, sino que de manera amena y con muchos ejemplos, el autor aborda temáticas de suma importancia, por ejemplo: la importancia de la ética por sobre todos los otros conocimientos. Ya que para Fernando Savater “uno no puede vivir sin conocer y diferenciar el bien y el mal; es algo imprescindible”.

            El texto habla sobre tener confianza en uno mismo, saber escuchar, retomar las experiencias de otros y las propias para ser mejor y no basarse simplemente en los libros, ya que la vida no tiene recetas sino secretos por descubrir, que se van aprendiendo conforme se vive y conforme se aprende de nosotros mismos y de los demás.

Me llama la atención que haga referencia a la voluntad y en especial a la libertad, y de cierta forma, a la libertad responsable. Es decir; para empezar, cada persona tiene puntos de vista diferentes sobre la vida, debido a la libertad que cada uno tiene. Por lo mismo respondemos libremente de acuerdo a las circunstancias, ya que las circunstancias no las podemos elegir. Podemos elegir entre lo bueno y lo malo, pero también podemos equivocarnos. Por eso debemos ser prudentes y tratar de adquirir un saber vivir que por ende nos proporcionará mayor libertad responsable.

Cuánta más capacidad de acción tengamos, mejores resultados tendremos de nuestra libertad, porque muchas cosas de nuestra vida dependen de nuestra voluntad misma, sin embargo, existen muchas voluntades que no podemos controlar, fuerzas que limitan nuestra libertad, pero debemos recordar que nuestra libertad es una fuerza en el mundo y que podemos hacer uso de ella, ejemplo: la lucha de Independencia, es un ejemplo de la fuerza que tuvo el pueblo por ejercer su libertad para alcanzar una vida mejor.

            A veces tenemos que elegir entre dos situaciones, y es aquí donde ejercemos nuestra libertad y voluntad; lamentablemente, casi todas las elecciones de nuestra vida son instintivas, por lo cómodo y fácil que resulta; aunque en otras ocasiones son consideradas exhaustivamente. Para mí lo mejor es lo que nos dice acertadamente el dicho: Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre. Los extremos siempre llevan consigo un riesgo. Pero bueno, toda decisión siempre es impulsada por algún motivo.

Para el autor, existen diferentes tipos de motivos, los cuales son:
·         Ordenes: Una persona a la que reconocemos autoridad, el padre por ejemplo, nos manda a hacer algo.
·         Costumbres: Las cosas que hacemos casi sin pensar rutinariamente o nos comportamos como habitualmente lo hacen los demás.
·         Caprichos: Cosas que hacemos de pura gana y diría que con soberbia.
·         Funcionales: Cosas que hacemos exclusivamente para lograr algo.

Cada motivo tiene su propio peso, e inclinan la conducta humana en una dirección u otra. Las órdenes sacan fuerza del miedo a una represalia o también del afecto y la confianza; las costumbres vienen de la comodidad, la rutina y la presión de los demás. En cambio, los caprichos vienen espontáneamente de adentro de cada uno.

La mayoría de cosas las hacemos por que nos mandan, por costumbre o por simple capricho. Pero para las elecciones importantes lo aconsejable es pensar detenidamente, examinar la elección a fondo y razonar por uno mismo. Si queremos saber como emplear bien nuestra libertad es mejor dejarse de ordenes, costumbres y caprichos.

He ahí la diferencia entre Moral (los comportamientos y normas que la sociedad acepta como valido) y Ética (reflexión sobre por qué los consideramos validos y la comparación con otras “morales”).

                El arte de la vida radica en aprender a elegir por nosotros mismos y pensar bien lo que hacemos, sin olvidar que no estamos solos y que no existe un modelo de hombre a seguir, que debemos hacer lo mejor posible en cuanto a nuestro actuar, para acercarnos a lo que sería el hombre bueno. 

Lo bueno es relativo y su concepción varía de persona a persona. No hay un reglamento para ser un buen hombre, ni el hombre cumple una función determinada. Es difícil juzgar si un hombre es bueno o malo. Lo único que nos queda es hacer nuestro mejor esfuerzo por ser mejores cada día ejerciendo responsablemente nuestra libertad y respetando los límites.

“Haz lo que quieras, no te pongas al servicio de otros.” Para aprender a vivir la vida, basta vivirla, vivirla por uno mismo, sin someterse a lo externo. Esto también significa darte la buena vida, pero esta buena vida humana es precisamente relacionarse con otros humanos. El hombre no nace hombre ni llegara a serlo si no lo ayudan los demás. Para que los demás me traten como humanos yo debo tratarlos de la misma forma, así que darse la buena vida es dar la buena vida.

Definitivamente, debemos poner y escoger en una balanza las prioridades que forjarán nuestro camino y harán realidad una vida plena, una vida que no depende de otros sino de uno mismo.

            Muy cierto es que todos queremos la buena vida, pero no esta claro en que consiste eso. Ya que la vida es complejidad y complicaciones. Poseer cosas no nos garantiza la buena vida, solo pequeñas satisfacciones que pierden valor con el paso del tiempo. Lo que realmente es valioso y que innegablemente necesitamos es relacionarnos con los demás.

Piensa por ti mismo, busca tus sueños y deja en paz lo que piensen los otros, tu vida es tuya y sólo tu debes vivirla, trata a las cosas y a las personas como tal; disfruta de la humanidad vivida entre personas. El punto de la vida es reflexionar, qué quieres y luchar por ello, priorizar  y no vivir de cualquier modo, sino  vivir de manera única y diferente.”


            En la vida siempre hay que tener hambre, hambre del éxito y tener el coraje para buscarlo, no ser imbéciles, en el sentido de no querer nada o que todo te de igual… Hay distintos tipos de imbéciles:
1.      El que no quiere nada, todo le da igual.
2.      El que lo quiere todo.
3.      El que no sabe lo que quiere, ni le interesa saberlo.
4.      El que sabe lo que quiere y, más o menos, por qué lo quiere pero hace lo que no quiere y deja lo que quiere para otro día.
5.      El que sabe lo que quiere pero se engaña a si mismo.

Lo contrario de la imbecilidad es la conciencia, esta es innata pero se desarrolla con la práctica y consiste en:
*      Saber que no todo da igual
*      Fijarnos que lo que hacemos es en realidad lo que queremos
*      Desarrollar, a base de practica, un buen gusto moral
*      Ser responsables y no buscar coartadas que disimulen que somos libres

El punto es aprender a vivir, tener conciencia, saber que no todo da igual, que debemos saber que queremos y evidenciar la libertad que tenemos y ser responsables en nuestro actuar. Para vivir bien, debemos ser egoístas, pensar en nosotros mismos y hacer lo que sea mejor para uno, ignorar las apariencias y mostrar nuestro bello interior.

            Todos tenemos conciencia, pero cuando no actuamos responsablemente y obramos mal, surgen remordimientos porque sabemos  que actuamos contra nosotros mismos, pero ante otros negamos tener la culpa y lo atribuimos a cosas externas, en cambio, cuando hacemos algo bien nos atribuimos los méritos y deseamos que los demás se enteren.

            Cuando vamos a conocer otras personas lo que debemos tener en claro no es si su conducta nos conviene o no. Los “malos” tratan a los demás como enemigos en lugar de buscar su amistad. Tratar a las personas como personas significa intentar ponerse en su lugar, lo cual implica reconocer a alguien como semejante. Para entender esto debemos amar al prójimo.

            Uno de los temores sociales del hombre ha sido el miedo al placer, porque éste, a veces nos distrae más de la cuenta, lo que puede resultar fatal. Pero, ¿qué creen? El placer es estupendo si sabemos ponerlo al servicio de la alegría. La máxima recompensa que podemos obtener en la vida es la alegría. La alegría es un sí a la vida y a lo que somos.

Gozar es vida, si quieres vivir goza, no te amargues, comprende y ayuda a otros a gozar.

¡Ojo!, es importante no enviciarse con un placer determinado, lo importante es no permitir que cualquiera de ellos borre la posibilidad de otro.

            “La vida va para adelante, no se repiten las jugadas y pocas veces podemos corregirlas. Hay que conservar el ánimo ante los fallos ya que nadie acierta en todas las ocasiones. El sentido de la vida es procurar no fallar; y luego fallar y no desfallecer. Piensa en que hacer con tu vida y como lograr poder vivir mejor.”

            Nunca creí que la ética tuviera como objetivo hacer más rica a la vida. Pero siempre supe que la respuesta a cómo vivir mejor hay que encontrarla personalmente. El arte de vivir será diferente en cada uno. La vida no tiene una receta, la ética es solo una cronología de intentos del hombre por encontrar esa receta. Es importante no encasillar nuestra mentalidad sino tratar de elegir aquello que te abra más opciones.