Monday, May 20, 2013

El Trabajo del Maestro en el Aula y en la Escuela


El Trabajo del Maestro en el Aula y en la Escuela.

El presente trabajo, contiene algunos aspectos inherentes a la función que desempeña el maestro extraídas de la narración de una catedrática en la lectura “El Trabajo del Maestro en el Aula y en la Escuela”. En esta, la profesora vierte sus vivencias obtenidas a lo largo de varios años, comenzando en la época post- revolucionaria. Al final se dan algunas reflexiones propias.

Al comienzo del texto, se nos indica que la eficiencia del trabajo docente se ve influida por diversos aspectos, los cuales son internos y externos al plantel educativo. Su trabajo, el cual podría considerarse individual y propio, es en realidad un producto colectivo, en donde se ve muchas veces la participación e interés del personal escolar en general, así como de los padres de familia. Citando el libro “Claves para una Escuela Efectiva”, se nos menciona que un aspecto observado en las escuelas mas eficaces, es el de la participación de todos en el trabajo, buscando fines comunes, bajo la guía de un líder (el director), el cual apoya, vigila, distribuye y colabora con los demás.

Durante años, la escuela ha preparado maestros para la ciudad, mientras que en la realidad, se les han asignado una gran variedad de comunidades, muchas veces indígenas, en donde el mismo docente se encuentra en la necesidad de aprender y adaptarse a las circunstancias para las cuales nunca fue entrenado. Por lo mismo, su labor se complica aun más, porque se encuentra en un proceso de aprendizaje. Como maestro, dentro de su practica debe de seguir uno de los principios fundamentales de la evolución natural: “solo sobreviven aquellos seres mejor adaptados”.

La función social del maestro es en esencia de gran significancía. Por su posición y su grado de estudios es una fuente de orientación dentro de una comunidad. El maestro tiene el deber moral de ayudar a la población mediante cambios e innovaciones en beneficio de ésta. Como consecuencia de un buen trabajo se tiene el aprecio y agradecimiento de las gentes de las comunidades.

La forma de trabajar del maestro es propia de él, ya que decide como hacerlo. Es importante que relacione la teoría con la realidad y que los alumnos realicen su propio aprendizaje, a partir de la exposición del tema de una manera clara y precisa acorde a su nivel. También, es importante motivar su reflexión y exposición de ideas entre ellos mismos –los debates- para desarrollar su capacidad critica. Además, se pueden realizar proyectos colectivos involucrando a todo el grupo, e impulsando su participación e interés.

Es importante la relación directa con los alumnos y sus padres, al obtener una interacción armónica se va creando un ambiente de confianza y de trabajo colectivo. Al inicio, podemos encontrarnos con la necesidad de adquirir la confianza de la ciudadanía, ésta solo se lograra demostrando buenas intenciones y con el trabajo de nosotros mismos, el cual hablara por nosotros.

Algo que no debemos olvidar nunca es que todos estamos en un proceso de constante aprendizaje. La forma en que el maestro ve las cosas no siempre es la correcta ni comúnmente aceptada, es por esto que debe de mantener la mente abierta y no suponer que las cosas deben ser forzosamente de cierta manera, ni mucho menos imponerse; debe ser flexible y a su vez autodidacta, impregnándose de técnicas, herramientas, métodos e ideas de otros colegas y otras personas; pero lo más importante, buscar dar su mejor desempeño y encontrar el lado bueno de las cosas, para así aprovecharlo.

Otra de sus múltiples actividades en las cuales el maestro se encontrara en varias ocasiones, es la necesidad de realizar actividades extras a su función docente y social. Es posible, que necesite encontrar medios para obtener recursos extras necesarios para el plantel, ya que los brindados por las autoridades educativas no serán suficientes.

A lo largo de nuestro desempeño profesional, por muy bueno que sea, siempre tendremos uno que otro problema, lo que debemos hacer es mantener la calma y pensar la mejor manera de solucionarlo, apoyándonos de la gente que nos aprecia y que confía en nosotros. Los malentendidos nunca faltan, lo importante es evitar cometer actos incorrectos.

Los maestros, además de poseer conocimientos y preparación actualizada, deben de estar nutridos por un sentimiento de responsabilidad y patriotismo, el cual será un motor poderoso para impulsar a estos a dar siempre lo mejor de sí en beneficio de los demás; debemos de estar realmente comprometidos. Como resultado, seremos capaces de soportar todas las peripecias a las que se tengamos que afrontar para cumplir con nuestra labor.

Por ultimo, nadie nace sabiendo, y en un inicio todo es muy difícil y atemorizante, pero solo con la experiencia y el interés de hacer las cosas bien se va logrando hacer un mejor trabajo y se obtiene más confianza.

Al final seremos capaces de expresarnos de manera similar a la maestra...
...el magisterio es una labor preciosa porque cuando se desempeña con cariño, alumnos, padres de familia y compañeros de labor responden satisfactoriamente. Todos los maestros dejamos en nuestra vida docente cosas inolvidables. Desde la Normal se va elaborando eso que se llama ética profesional. Yo aprendí y asumí el compromiso que dice: “el maestro debe ser  ejemplo en puntualidad, organización y en comportamiento en todos los sentidos, para educar al niño y no molestar al hombre.”

En conclusión, la labor con la que debe cumplir un maestro es monumental. Nosotros para ser buenos maestros debemos tener no solo conocimientos y una buena preparación, sino también dedicación y compromiso por lo que hacemos.

Los tiempos cambian al igual que las personas, ya no es como antes, es enteramente distinto, sin embargo, la labor del docente sigue siendo la misma. Un profesor está comprometido no solo por su labor académica con sus alumnos, sino también por su función social con la población en la que se encuentra.

Es un medio de orientación, capaz y obligado moralmente a introducir ideas, innovaciones y cambios para beneficio de la comunidad. Siempre uniendo a la población y trabajando en conjunto. Además, siempre dejamos algo de uno mismo en cada lugar que trabajamos, malo o bueno; yo prefiero que sea bueno y productivo.

La tarea es fácil, pero a la vez difícil. En esencia, todas las actividades son fáciles, pueden ser sencillas o complejas (como es el caso de la labor del maestro). Pero es uno mismo el que se dificulta las cosas, por varios aspectos propios a los individuos. Esta tarea requiere compromiso, ética, tiempo, esfuerzo y entrega; aspectos a los que muchas veces no estamos dispuestos a hacer. He aquí las preguntas que me hago, ¿estoy realmente dispuesto a cumplir en todos los aspectos?, ¿tengo eso que se llama ética profesional?, ¿estoy dispuesto a “sacrificar” los beneficios de mi vida actual por otra en la que no tengo ningún camino recorrido? Cuando la duda entra en mi cabeza y me pongo a reflexionar, me atemorizo, y minutos después de pensarlo bien, sin titubeos me respondo, claro que sí; ya que siempre busco seguir el principio fundamental del bienestar humano: “pensar y hacer todo aquello que me beneficie a mi y a los que me rodean”

El trabajar como maestro me da la posibilidad de hacer cosas productivas y relevantes por los demás, al mismo tiempo en el que salgo beneficiado moral y espiritualmente.