Monday, May 20, 2013

El Rol del Maestro


“El Rol del Maestro”.
Alejandro Valdés Hernández.

El maestro debe estar comprometido con su trabajo y con la comunidad en donde se desenvuelva profesionalmente. Por su figura y posición se ve obligado a cumplir ciertos roles, el primero de todos es el académico. Bajo su función docente, el profesor esta forzado a cumplir con diversas tareas con los niños para realizar un buen trabajo, además de requerir ciertas habilidades y conocimientos. La tarea del maestro es sumamente extensa, pero no imposible de realizar. Requiere de mucha dedicación y de estar realmente comprometidos con lo que se realiza.

Entre los deberes del docente, entran la planeación y preparación de la clase; debe también, educar, según las necesidades, y calificar; debe evaluar, registrar e informar el desarrollo y avance de los alumnos; y promover el progreso y bienestar de los niños.

Un verdadero trabajo docente requiere de tiempo y dedicación. Requiere de observar a los niños y conocerlos para poder así adaptar el programa según sus necesidades individuales y grupales. Un conocimiento correcto de sus alumnos, evitara que lo sobrestime o subestime, y producirá una forma más fácil y productiva de trabajar.

Además, debe de ser capaz de organizar el programa bajo un plan de trabajo según las necesidades y capacidades de sus alumnos. El profesor ya no va a ir a una clase a ver que  va a hacer, al contrario debe de saber cómo y cuándo trabajara con cada uno de los contenidos de los programas.

Dentro de su planeación, el profesor debe de estipular que materiales va a utilizar para trabajar el tema, así como la forma en que se utilizará. Estos materiales deben ser accesibles para el uso de los niños.

En varias ocasiones, el docente se verá en la necesidad de presentar algún material didáctico para hacer más entretenida y fácil la clase. Estos deben ser, de preferencia, objetos con los que pueda interactuar el niño, cosas que pueda percibir por medio de sus sentidos…

Nadie lo sabe todo, y menos un maestro.

Durante mucho tiempo se ha creído que él es una eminencia, una persona que lo conoce todo y que a partir de él fluye el conocimiento hacia sus alumnos, que no saben nada. Lo anterior, por supuesto que es una falacia plena, ya que todos los profesores son personas con debilidades y fortalezas, con una preparación que aun no se ha completado, que aun desconoce cosas y que debe de estarse actualizando constantemente, porque los currículos cambian.

Tampoco quiere decir que somos ignorantes; los maestros a pesar de que tenemos debilidades, poseemos habilidades útiles para ayudar a los individuos –niños- a adquirir conocimientos; habilidades que también nos son útiles para irnos superando en aquellas áreas en las que tenemos poco dominio. No será un proceso rápido ni sencillo, requerirá de interés, tiempo, constancia y perseverancia. Deberemos de apoyarnos de todo lo que nos rodea: cursos, talleres, la radio, el periódico, fuentes bibliográficas, etc., pero al final de cuentas, es parte de nuestra naturaleza, la labor docente.

La misma, atañe habilidades propias de la enseñanza, que nos son inherentes desde el momento en que decidimos cursar está carrera, entre éstas encontramos las siguientes:

*   Observación e interpretación de la conducta del niño.
En este punto encontramos la observación general, sistemática y el empleo de tests y pruebas. Cada una de estas estrategias nos ayuda a conocer al infante; sus capacidades y habilidades, así como, sus discapacidades y problemas, aspectos que forman la conducta del niño. De una forma más estructurada, es necesario concentrarse en cada uno de los aspectos y probar estrategias que lo ayuden a disminuir o resolver sus problemas. Para esto, se aplican tests y pruebas que nos guiaran y ayudaran a identificar diversos aspectos. Su observación será orientada en gran medida, en el conocimiento que posea el profesor de sus mismos alumnos y de lo que desee saber de ellos. Primordialmente, debe enfocarse en conocer la personalidad y el estilo de aprendizaje, en las experiencias e intereses, en su etapa de desarrollo, y en las capacidades y habilidades que posean.

En base a los resultados, deberemos de adecuar el programa de aprendizaje, el entorno, la organización de la clase y la contribución propia, en busca de un mejor aprendizaje.

*   Habilidades de organización y control.
Conociendo a su grupo, el maestro será capaz de adecuar el ambiente de aprendizaje de la mejor manera posible. Utilizando el espacio y el tiempo eficazmente, previendo y evitando  problemas en base a la planificación cuidadosa.

Por otro lado, deberemos poseer dominio del grupo, habilidad primordial en nuestra profesión. Nuestro trabajo dependerá de nuestra capacidad de manejar a los niños como grupo y como individuos. Al inicio de nuestra carrera es una de nuestras mayores dificultades. Esta habilidad se desarrollara solo con la práctica.

Algunos factores implicados en una buena organización y control del aula son:

La calidad del aula como entorno de aprendizaje. Un ambiente organizado y acogedor, y la actitud del maestro influyen directamente en el desempeño de los alumnos, estos aspectos pueden motivarlo, al mismo tiempo que aprenden de ellos. Por lo mismo, nosotros debemos predicar con el ejemplo, ya que no podemos pedir que realicen algo, cuando nosotros no somos capaces de hacerlo.

El uso del espacio y los recursos. La buena organización y disposición de los mismos facilitaran el trabajo de los niños. Al mismo tiempo, es importante su aprovechamiento eficaz y completo.

Agrupamientos para aprender. La conformación de equipos desarrolla distintas habilidades y complementa las ideas que puede tener una sola persona, sin embargo, esta estrategia requiere de cierta destreza por parte del profesor. Debe de estar bien integrado y equitativamente organizados, dentro de nuestro grupo podremos tener niños con discapacidades y con capacidades excepcionales, es necesario que sepamos como integrarlos.

Empleo del tiempo. Es un recurso limitado del maestro, por lo mismo debe planificar cuidadosamente su uso, tomando en cuenta los imprevistos que puedan darse, logrando al mismo tiempo su mayor utilización de la forma mas eficaz posible.

Dominio del grupo. Una preparación excelente sin control del grupo no sirve de nada. Debemos entender que antes de empezar es necesario tener la atención de los niños y de estar ya preparados, tomando en cuenta un previo establecimiento de reglas. Posteriormente, explicar claramente lo que deben de hacer, planeando los cambios de las actividades con detalle. Un elemento clave en la actitud del maestro, la confianza.

*   Habilidades de comunicación.
Inicialmente, para establecer una buena comunicación entre maestro y alumno, debe de existir confianza y una buena relación. Esta dependerá de la actitud y el interés- atención que tome el docente con respecto al niño. Los aspectos que definen una comunicación son variados (movimientos, gestos, sonidos, mensajes), y propias al medio y a los hablantes, aquí radica su riqueza. Sin embargo, el maestro debe preocuparse por establecer una comunicación productiva y eficaz.

Pero no solo por medio del lenguaje oral nos comunicamos, también por medio de gestos, de nuestra apariencia, de nuestra mirada, etc. Los niños aprenden a interpretar nos y buscan, por medio de su comportamiento, evitarlos o reproducirlos. Muchas veces no estamos conscientes cuando los hacemos, y sin darnos cuenta influimos en ellos. De igual manera, debemos de aprender no solo esta forma de comunicación de los niños, sino todas las que utilizan, para poder obtener mejores resultados de su parte.

Por otra parte, debemos desarrollar la comunicación entre los alumnos, propósito primordial del enfoque de español. En el grupo, somos nosotros, los profesores, el modelo de habla de los niños, por lo que influiremos en la forma de hacerlo de ellos. Las buenas experiencias harán que se expresen de nuevo, pero las malas lo limitaran por siempre, este fenómeno dependerá de la confianza y seguridad que exista.

El docente debe tener la habilidad de presentación (atraer la atención), interrogación, conducción de discusiones (buscar que todos participen ordenadamente con una actitud positiva) y ayuda individual.

*   Habilidades de planificación.
Nuestro trabajo requiere de planificación, no podemos llegar a dar una clase de manera improvisada. Debemos de tener ya una estructura con la que trabajaremos, la cual no necesariamente será rígida, al contrario deberá ser flexible y tener momentos de espontaneidad.

La planeación no solo será de una clase, es necesario realizarla tomando en cuenta todo el año escolar. Para esto, es necesario identificar y evaluar las metas y objetivos a alcanzar, y establecer planes generales, considerando el tiempo, los materiales y la forma de trabajar con los niños.

*   Habilidades de resolución de problemas.
El proceso de impartir y organizar una clase es en gran parte una actividad de resolución de problemas para maestro y alumnos. Para nosotros, el problema básico es lograr que todos los niños o la mayor parte de ellos alcancen un nivel óptimo de aprendizaje significativo.

También es necesario enseñarles ha resolver problemas, ya sean dentro o fuera de la escuela, dándoles a entender que los problemas son posibles de solucionar cuando hay disposición de nuestra parte. Algunas estrategias que pueden ayudar a resolver los problemas son las siguientes:

Definir el problema. Muchas veces sabemos que hay un problema, pero no tenemos claro en que radica.

q  Examinar a fondo el problema. Observar más de cerca y determinar el origen real del conflicto.

q  Definir los objetivos. Para cada dificultad debemos de formular un estado deseado, un objetivo a cumplir, considerando las fuerzas de apoyo con las que contamos.

q  Enumerar soluciones posibles. Habiendo analizado el origen u orígenes de la situación, se habrá de considerar todas las potenciales soluciones.

q  Examinar las soluciones. Aquí analizaremos cada una de las respuestas a los problemas que se nos ocurrieron, razonando las ventajas y las desventajas.

q  Establecer un plan de acción. Determinar el plazo requerido para resolver el problema, los pasos que se van a dar, y las personas involucradas, informándolas de lo que se va a realizar.

q  Planificar la evaluación. Ya implementado la solución debe de considerarse si funciona o no, y cada cuanto tiempo se revisara.

La tarea que debemos cumplir como maestros es sumamente compleja; que requiere de preparación, conocimientos, habilidades, interés, esfuerzo, tiempo y dedicación. Lo antes expuesto es apenas un pequeño bagaje de todas las destrezas, tareas y conocimientos que debemos poseer con la finalidad de poder realizar un buen trabajo.

Cada uno de estos puntos, son incapaces de realizar algo en especifico por si solos, pero en conjunto son un arma eficaz para vencer cualquier dificultad y tener un resultado positivo. Recordemos que somos nosotros mismos los que nos ponemos las limitantes, solo tenemos que liberar nos...