Saturday, April 6, 2013

Tacto Pedagógico.


El Tacto Pedagógico.


1.- ¿Qué entendiste por tacto pedagógico?

Es una forma consciente de ser y de actuar de acuerdo a las situaciones. Son acciones reales (no fingidas) de las personas en las que actúan de manera positiva, buscando siempre el bienestar de terceros. El tacto es ser paciente e incluye una sensibilidad de saber cuándo dejar pasar algo y cuando no. El tacto es entender, comprender, apoyar de forma abierta. El tacto es conocer. El tacto es comunicarse...


2.- ¿Qué características debe de tener un profesor que actúa con tacto pedagógico?

Sus características son las mismas que el maestro progresista, ya que él debe de ser:


*      Paciente.
*      Receptivo.
*      Comprensivo.
*      Sensible.
*      Confiable y seguro.
*      Saber improvisar.
*      Abierto.
*      Comunicativo.
*      Observador.
*      Prudente.



3.- ¿Cuáles serían los planteamientos fundamentales del texto?

De tres tipos:

*      Formas de manifestar el tacto en el maestro.
Ø  Retrasando o evitando la intervención (paciencia).
Ø  Receptividad a las experiencias del niño (entenderlo).
Ø  Siendo sensible a la subjetividad (conocerlo).
Ø  Como una influencia sutil.
Ø  Como seguridad en las diferentes situaciones.
Ø  Como el don de saber improvisar.

*      Qué logra el tacto pedagógico.
Ø  Preserva el espacio del niño.
Ø  Protege lo que es vulnerable.
Ø  Evita el dolor.
Ø  Recompone lo que se ha roto (el tacto cura).
Ø  Refuerza lo que es bueno.
Ø  Resalta lo que es único.
Ø  Favorece el crecimiento personal y el aprendizaje.

*      Medios del profesor para manifestar el tacto.
Ø  El habla.
Ø  Silencio.
Ø  Miradas.
Ø  Gestos (corporales y faciales).
Ø  El ambiente.
Ø  Ejemplo.


4.- ¿Qué repercusiones tiene para el niño que el maestro actúe con o sin tacto?

El actuar con tacto no es hacer un truco de magia o malabarismo, sino una forma positiva de ser y de tratar a los demás en distintas circunstancias; la cual nos permitirá establecer un vínculo con nuestros alumnos y crear un clima armónico, en donde preservará la confianza, la comprensión y el amor.

Por ende, el niño será capaz de integrarse fácilmente, mostrará un interés intrínseco hacia el aprendizaje, se sentirá seguro y en confianza, será amable, considerado, comprometido, capaz de escuchar, de amar, y compartirá experiencias. En fin, logrará un crecimiento personal interno y externo.

En caso contrario, el niño se mostrará frustrado, inseguro, rebelde, agresivo, tímido, e incapaz, cosa que ningún maestro desea.