Saturday, April 20, 2013

Reflexión de Observaciones de la vida escolar.


Informe Reflexivo en Base a las Observaciones Hechas en las Escuelas Primarias Visitadas.

Dentro del sistema educativo mexicano existe una desigualdad muy marcada entre las escuelas de un contexto a otro. No hay equidad, constantemente se da más a los que ya tiene y se olvida a aquellas escuelas que carecen de casi todos los servicios y equipos para desarrollar el proceso educativo.

Hay envidias, corrupción, celos dentro del sistema educativo mexicano. Bien se ha dicho que el peor enemigo del maestro es el propio docente. Aunque el sistema contemple la equidad, la relevancia, la igualdad, la gratuidad, la eficacia, entre otros, las personas que lo lleva a cabo se dejan cegar por los males que han aquejado a la humanidad desde tiempos inmemorables.

No se destinan adecuadamente los recursos a las escuelas, ¡¿cómo es posible que en pleno siglo XXI, siga habiendo escuelas que carezcan de los servicios y materiales más elementales para le enseñanza? Estas anomalías en la administración de los recursos que solo beneficia a unos cuantos es en detrimento de la mayoría.

El Contexto Social en el que está inmersa la escuela afecta determinantemente en ella. El nivel socioeconómico- cultural de la población influirá en el aspecto material y en el apoyo económico del plantel, en el aspecto social, y en lo más importante en el desempaño académico de los infantes.

La diversidad de contextos da como consecuencia la diversidad de escuelas. Al no existir ambientes sociales iguales, trae como resultado la diversificación en tipo y organización de los planteles educativos.

La comunidad comparte lo que sucede en la escuela, ya que esta es parte de la primera. Y su participación se ve en el mantenimiento de la institución y en el contacto cotidiano que se muestra a la hora de entrada, salida, de recreo, y durante la jornada escolar.

La comunidad busca las formas de interrelacionarse con la escuela. Esta llama la atención de los pobladores que tienen diversos intereses. En el caso de los padres, buscan estar pendientes de lo que sucede dentro de ella y en que medida afecta la educación de sus hijos. Es así, como se logran esquivar diariamente los diversos obstáculos que la misma escuela pone para evitar la entrada de personas que puedan distraer la labor del docente.

La población está pendiente de cómo se cumple el trabajo docente. Se da cuenta si el maestro realiza o no su función, si es bueno o malo para enseñar., si llega temprano o no llega; a pesar de no estar presente dentro del aula y de no observar las actividades que hacen los alumnos y el profesor. La clave esta en el niño y en las observaciones externas que hacen los pobladores.

La razón primordial de que los padres se acerquen a la escuela, es siempre la preocupación por el destino de sus hijos. Este interés por el bienestar de los infantes los lleva a realizar varios encuentros informales con los maestros, buscando siempre la solución de los problemas y trabajando en colaboración con este ultimo.

La comunidad deposita su confianza en la escuela. En ella deja caer el bienestar de los alumnos, a pesar de no conocer al cien por ciento al maestro.

También, deja recaer sobre el plantel expectativas de éxito en el futuro de los niños. La educación es considerada como el único medio honesto de conseguir sin desgaste físico un “modo vivendis“ de bienestar, éxito y reconocimiento. Por ende, la escuela es considerada como el mecanismo para lograr este futuro en los niños.

Si vamos a una comunidad, es erróneo pensar que llevamos la fuente del conocimiento y que sacaremos a la gente de la ignorancia total. No vamos a descubrir a América, solo vamos a realizar una labor noble en esencia, pero de la cual no ignora la población. Además, por el hecho de ser insigne, no quiere decir que somos unos santos, ni debemos permitir que se nos suba a la cabeza, ya que debemos entender que nuestro deber es servir no mandar.

Las condiciones familiares, determinan en gran medida el comportamiento, conducta y personalidad del individuo. Si estas son precarias serán en detrimento de ellos.

Una escuela la hacen todos. No solo el trabajo del maestro ni de los alumnos, sino también la participación de los padres, así como de autoridades educativas constituyen propiamente a la institución escolar. De ahí que se mencione que el contexto determina en parte, las características del plantel y su organización. Cada escuela es única y particular.


Una escuela no necesariamente es pésima si esta dentro de una comunidad rural. Sus condiciones dependerán del grado de interés, participación, trabajo y apoyo que le dediquen todos los actores que la integran, y no son solo maestros y alumnos.

La escuela a pesar de estar dentro de una comunidad y adquirir su aspecto, posee una apariencia particular que contrasta con las demás construcciones del lugar. En algunas ocasiones posee más que todas las casas del barrio o región. Esta circunstancias se hacen más visibles es escuelas rurales, y dificulta la recolección de apoyos económicos necesarios para mantener al plantel.

La escuela puede decidir quien entra y quien no, da pretextos “validos” para evitar el ingreso de aquellos a quien no desean. Solo con el apoyo adecuado, no logran su cometido. No cualquiera entra a cualquier escuela. En ocasiones muestra un carácter de selectividad al empezar a matricular, más si es un plantel muy solicitado.

La escuela parece que se esfuerza por cerrarse en vez de abrirse a la comunidad. No permite el acceso de aquellos que no sean alumnos o personal del plantel, bajo razonamiento valido de mantener la seguridad de los niños y evitar las interrupciones en el proceso enseñanza- aprendizaje.

Las bardas y rejas ¿cumplen con su propósito? En parte, cierto es que evitan la entrada de personas que no sean alumnos o personal del plantel, y a su vez evitan que se observen las actividades que se llevan a cabo. Pero no pueden evitar que entren personas no deseadas, ya que los mismos alumnos al pertenecer a un ambiente social, también pueden formar parte de aquellos grupos de los cuales se evita su ingreso.

La escuela no solo se abre en los casos en que necesita recaudar fondos, pero si en la mayoría de las veces. Ésta no se mantiene sola, ni tampoco le alcanzan los apoyos que brinda el gobierno, por lo mismo debe de buscar formas para adquirir dinero, aparte de las cooperaciones que realizan los padres.

La Escuelas en las áreas urbanas no impulsan tanto la participación de la comunidad como lo hacen las escuelas rurales. Las primeras no requieren tanto de la participación física de los padres, entre estos se da una ruptura, que los mantienes separados y distantes, unidos solo por un ente: el alumno. En los planteles rurales se logra dar una vinculación entre maestros y padres, llegando a tal grado de trabajar en equipo para el beneficio de los niños.

El recreo, la hora de entrada, la hora de salida son momentos de interacción social. El umbral de la escuela, es un punto de reunión. En este lugar y en estos momentos, se llevan a cabo constantes interacciones entre la mayoría de los actores que integran a la escuela y de otros, se producen la mayor parte de los encuentros informales, y se dan intercambios de información buena y mala.

El recreo es un espacio de interacción social y de recreación para el niño. Probablemente, sea el único incentivo digno de su atención para ir a la escuela, en donde logra convivir con otros, y hacer uso de su identidad social. Durante sus juegos, se desarrollan sus capacidades como individuo y en muchos casos se reflejan sus intereses y las circunstancias en las que viven.

La causa del aburrimiento dentro de una escuela es la monotonía.
   
El trabajo dentro de una escuela para un maestro dedicado a su profesión es agradable y puede ser incluso divertido, pero es una profesión peligrosa.

El maestro olvida cuál es su verdadera función, se sube en su pedestal y cree erróneamente que hace un favor al enseñar o cualquier otro pensamiento, es por eso que se menciona que es le mismo maestro el que ha desacreditado la figura docente. Hay maestros buenos y malos.

El momento indicado para ganarte la confianza y el aprecio de un niño es cuando se acercan a ti...

En la mayoría de los maestros, no existe un arraigo muy fuerte en la comunidad.

En la forma de enseñar no hay instructivos ni guías que te indiquen como hacerlo, y la misma forma es inútil en otro contexto. Actualmente se trabaja con un método a base de competencias para la vida, y debe de enseñarse a partir de la práctica...

El maestro no debe de imponerse sino de adaptarse.

El peor mal para un maestro es no saber. Le tiene miedo a la ignorancia por vergüenza.

Algunos maestros se muestran antipáticos para hacer trabajos en beneficio escolar fuera de su jornada de trabajo.

Los maestros siempre atañen los problemas de aprendizaje a otras circunstancias menos a su forma de enseñar.

La información que tengan de sus alumnos, de los padres y de la comunidad, orienta su trato.

Un mal libro en manos de un buen maestro hace maravillas.

En escuelas donde el maestro atiende a dos o más grupos, este debe buscar la integración de todos los alumnos, no solo en el trato entre ellos, sino también en los contenidos.

Conocer a sus alumnos, es una obligación de los maestros. Solo de esta manera seremos capaces de entender la situación familiar que los rodea para poder así orientar nuestro trato hacia ellos. Son niños que están en desarrollo. Pero que a su vez, viven una realidad social, la cual determina su comportamiento y personalidad durante esta etapa de cambio

Los maestros somos seres humanos, y como tales, cometemos errores y a veces muy grandes. Por lo mismo, debemos de ser capaces de reconocerlos y enmendarlos.

Una buena clase requiere de planeación. En caso de no hacerla los que sufren son los niños, y crearemos un ambiente de aburrición.

La relación de confianza solo se pude lograr con el trato continuo de una mano amiga. Comenta cómo fue trascurriendo el ciclo escolar, y cómo se fue ganando a estos nuevos alumnos. Y solo con un trato amistoso que mantenemos todo el tiempo podemos conocerlos. Es importante saber brindar confianza a los alumnos y tenerles paciencia.

Los elogios y el reconocimiento son el mayor incentivo que se puede dar. Levantan la autoestima, la confianza y motivan a seguir mejorando, siempre y cuando estos se den en casos que lo ameriten.

El maestro debe de saber poner orden y dar responsabilidad de los malos actos de manera justa, que se reflejara en el “castigo”, el cual será justo y sin ningún daño emocional o físico, que buscara el desarrollo moral y espiritual del individuo, ensalzando los valores.

Hay encuentros agradables y desagradables entre progenitores y profesores. Los encuentros informales de los maestros con los padres de familia pueden ser para dar quejas, y por lo general se efectúan en la entrada de la escuela o en el salón de clases. En estos casos, el profesor debe de saber manejar con cuidado y delicadeza las situaciones, atender las peticiones de los padres pero sin obedecer a sus caprichos.

Es un error limitar la energía y curiosidad de los niños, al contrario, debemos buscar la forma en que la apliquen en cosas productivas.

Es necesario fomentar la unidad del grupo mediante estrategias, dinámicas, trabajos, para lograr un ambiente de armonía. A su vez debe fomentarse los valores.

Utilizar técnicas o estrategias, es una práctica inherente a la labor docente. Apoyarse en los alumnos mas adelantados para ayudar a los menos avanzados, es una forma de lograr grandes avances.

Otra de las practicas que debemos realizar, es la de tomar aspectos de la realidad inmediata de los niños para enseñar. Es decir, debemos de correlacionar los temas abordados en clase con la vida diaria de estos.

La enseñanza lograría su cometido si todos dedicáramos tiempo, esfuerzo y nos apoyáramos en las guías, planes y programas de estudio.

La integración de grupo es importante pero nada fácil, aun mas difícil es la de dos grupos distintos. A veces, no es posible hacer que todos se pongan de acuerdo- niños-, no obstante, la experiencia es enriquecedora a pesar de no lograrse resultados positivos. Es por eso que el maestro debe de estar pendiente de la situación, debe de orientar y tomar el mando cuando sea necesario.

Otra de las estrategias que le son útiles a los maestros para formar el desarrollo integral de los niños como ciudadanos es la de  darles responsabilidades a los alumnos, y enseñarles que el trabajo debe de hacerse entre todos, claro está que el maestro debe de estar orientándolos (función inicial del profesor) hasta cierto grado, ya que debe de permitir y  motivar la creatividad. Durante estas actividades podemos encontrar el uso de material didáctico como benéfico.

Durante la labor docente, se dan casos fuertes y delicados en donde el maestro debe de tener carácter y cautela para manejarlos, conseguir apoyo de todos lados: de profesores, padres, autoridades, etc., y buscar la solución de tal situación.

El maestro debe de trabajar en colaboración con los padres. Uno de los encuentros formales entre profesores y progenitores, son las juntas escolares. Durante estas, el docente dedica tiempo, ya que requieren de una planeación, organización y sistematización específicas. En ella se llegan a acuerdos, los cuales se toman en conjunto de todos los padres y maestros relacionados con el tema a ver. Por otro lado, estas reuniones son flexibles, en el sentido de que se permite vislumbran en ellas situaciones imprevistas que inquietan a los padres, algunas de éstas son en relación a sus hijos, otras en relación al trabajo docente, dentro de estas últimas se pueden dar quejas, infundadas incluso, sobre algunos actos de los maestros. Nosotros como futuros docentes debemos responder a las acusaciones, siempre dándonos nuestro lugar y haciéndolo valer.

Los niños se encuentran dentro de dos medios, en los cuales debe de aprender a manejarse. En dónde a veces se contraponen.

Los niños en zonas económicamente pobres, carecen de lo más preciado en la vida, cariño, y muchas veces lo buscan en la escuela.

Si los niños tienen una vida dura en casa ¿por qué hacérselas también en la escuela? La escuela debe ser como un refugio para el niño no como una cárcel.

Un niño que no tiene motivo para faltar a la escuela y lo hace, es posible que la razón sea el mismo plantel.

No es necesario arraigarse en una comunidad para hacer un buen trabajo, pero si ayuda mucho.

Los alumnos no son únicamente actores en el ámbito escolar, estos viven dentro de un medio social que los influye y determina en su comportamiento.

Se distribuyen los alumnos con respecto a las capacidades del maestro.

Los alumnos pueden dar sorpresas, todo es cuestión de saber despertar sus intereses. Todos los niños nacen con capacidades, la escuela busca desarrollarlas, pero no es tarea fácil, se necesita en parte, el interés de los infantes. El maestro debe tener la capacidad de encontrar las formas de motivarlos, al lograrlo, su tarea docente es más sencilla.

El deseo de triunfar desarrolla el potencial del individuo, así como, los éxitos devuelven y aumentan la confianza. Todos son capaces de lograr grandes hazañas solo hay que decidirse a alcanzarlas.

En conclusión, solo puedo decir que el trabajo que debe de realizar un buen maestro es titánico, y muchas veces el ambiente en el que debe laborar no es siempre el propicio para hacerlo.

El ser maestro no es tarea fácil, hacerlo bien requiere de trabajo duro. Debe de unir esfuerzos con padres, y muchas veces estos no acceden a tal tarea, debe de tener paciencia, delicadeza, así como disponibilidad para aquellos que se preocupan por el desarrollo de sus hijos.

Todas estas situaciones se interrelacionan y forman de esta manera el trabajo y la vida del maestro. Seria casi imposible, plasmarlas en papel, y sin duda alguna habría miles de reflexiones que hacer al respecto.

En resumen, exploremos las características, las actividades y el ambiente de trabajo en la escuela primaria; advirtamos la diversidad de contextos en los que se ubican las escuelas, la influencia que éstos tienen en las tareas académicas y la importancia que la comunidad –en especial las madres y los padres de familia- le asigna al plantel. Y a partir del análisis de los temas se comencemos el estudio de las relaciones de la escuela con la vida social fuera de las aulas.

Ahora bien, la finalidad no es la de calificar o criticar lo que sucede en el aula o de encontrar un modelo de docencia que se deba imitar, sino de reconocer la complejidad de la vida escolar, identificar y analizar las formas de proceder de maestros y alumnos y, en todo caso, distinguir las practicas que resultan adecuadas a los propósitos educativos, las características de los estudiantes y las condiciones de cada escuela, en base a la reflexión.