Sunday, April 14, 2013

Práctica Reflexiva - Diario del Profesor


TEMA 5. La práctica reflexiva: Elaboración y uso del diario.

Proceso Reflexivo.
Paulo Freire, es uno de los muchos autores que hacen mención sobre la importancia de la práctica en la formación de profesores. Para este autor, no se nace siendo o sabiendo lo que uno será, sino que es de la opinión que durante la infancia, la adolescencia, la juventud y el resto de la vida en donde uno realmente es formado íntegramente.

Las experiencias son más significativas. Pero aún más, compartir estas experiencias, analizando los avances logrados y de igual manera identificando los aspectos sobre los que se debe de poner especial atención.

Durante las actividades de evaluación de la práctica, es el momento idóneo   en el cual podemos reflexionar juntos.

La práctica escolar requiere que el profesor  esté consciente de su desempeño profesional y de las situaciones que los alumnos plantean, a ello el profesor debe dar respuestas, en ocasiones inmediatas, otras veces será necesario analizar la situación para poder elegir la estrategia adecuada que conduzca a la solución.

Con la reflexión se progresa en el desarrollo del conocimiento didáctico del contenido, abriendo las posibilidades de formación, ya que se constituye como un proceso interno del individuo. Todo con la finalidad de formar un profesional que pueda hacer frente a la diversidad de situaciones complejas que caracterizan la profesión de la enseñanza. De esta forma se desarrollan profesionales con un estilo de enseñanza crítico y reflexivo que permita una mejora en la enseñanza.

Con la reflexión se pretende desterrar los aspectos mecanicistas de la educación. Se reconoce la naturaleza dinámica del conocimiento del profesor, el cual se obtiene desde la acción y desde la reflexión sobre la práctica.

La construcción personal de significado se lleva a cabo mediante una práctica reflexiva que implica procesos de resolución de problemas. Dentro de esta perspectiva la función del pensamiento reflexivo consiste en transformar una situación conflictiva en una situación clara, utilizando procesos que implica comprender el problema, idear una estrategia, ejecutar el plan para resolver el problema, y verificar los resultados comprobando la utilidad del plan para la solución del problema.

Los futuros profesores deben ser formados durante su entrenamiento inicial para adquirir un hábito, que llegue a hacerse rutinario, en la reflexión, en el estudio y el análisis de la práctica educativa que perdure a lo largo de toda su carrera profesional. Pero se reconoce que la tarea es difícil, ya que se requiere un verdadero compromiso...




1.               ¿Qué es el diario del profesor?

Es una tarea que cada profesor debe llevar a cabo ya que con esta, actividad, podemos reflexionar sobre nuestra labor docente, ahora bien en este documento debemos registrar los acontecimientos más relevantes  que van surgiendo durante las clases; es ahí donde aparecen algunas situaciones conflictivas que desfavorecen el trabajo diario con los niños y no solo nos quedamos en describir e identificar problemas, sino debemos  reflexionar y buscar alternativas y así poder solucionar los problemas que van apareciendo[1]
           
            Uno de los factores esenciales en el diario es la veracidad  y honestidad de los aspectos que se plantean  siendo ésta una de las tareas  cotidianas del docente, debido a que los sucesos son recientes y ello permitirá un recuerdo inmediato de los acontecimientos vividos, facilitando  el reconocimiento de logros y desaciertos que nos llevarán a un mejor análisis.
           
El diario reflexivo es el resultado de poner en juego los conocimientos y habilidades, para lograr extraer, reconocer o detectar situaciones que de alguna manera incidan sobre el quehacer escolar y sobre todo es un medio para planificar las estrategias adecuadas para la solución de las diversas problemáticas.

El propósito del diario reflexivo es proveer al profesor información real del trabajo que desempeña en su lugar de práctica. El diario permite evaluar si los objetivos de la práctica se están cumpliendo y  para comparar sus comentarios con los de otra persona externa. Provee, además, imágenes del trabajo que se realiza, de la supervisión que se recibe y de las situaciones que se suscitan en su lugar de práctica.

Sirve además, para un propósito dual: fija su atención sobre los eventos que parecen importantes y permite mayor concentración sobre los eventos que se consideraron entendidos. Las anotaciones diarias en el diario, desarrollan el interés, y la capacidad de observación aumenta y hace más fácil efectuar las entradas en el diario. Todo nos conduce al interés por reflexionar, al deseo de mejorar.


Diario como recurso en la práctica reflexiva

            Sin embargo, muchos estudiantes de las escuelas normales desconocen el valor y la función del diario, y lo realizan con el objetivo de cumplir un formalismo más de su práctica. Afortunadamente, de manera gradual y mediante una serie de actividades relacionadas con el tema se han podido ir percatando de la funcionalidad de llevar un diario del profesor. Quizás en un futuro cercano estos futuros docentes cambien su forma de pensar y vean realmente al diario como un recurso más para la reflexión.

Al respecto Trujillo Ronzón María Eugenia (2006) manifiesta: “El diario del profesor debe formar parte de los recursos culturales del magisterio, debe acompañar permanentemente al maestro, debido al potencial formativo que posee.”

Ahora bien, este recurso cultural del magisterio, el diario, se compone de distintas fases para su elaboración:
& Fase de descripción o narración.
& Fase de identificación de problemas.
& Fase de explicación del problema.
& Fase de deliberación y toma de decisión.
& Fase de actuación en consecuencia.
& Fase de valoración de resultados.



2.             ¿Cómo se abordan las diferentes fases del diario del profesor?
           
Las fases nos permiten una mayor organización que ayudan a clarificar el uso de recursos y materiales, así como también nuestras acciones llevadas a cabo durante la jornada de trabajo, dando como consecuencia una práctica reflexiva que nos formará como individuos autónomos capaces de responder a las condiciones reales de trabajo.

La fase de descripción o narración
Al inicio, es conveniente recordar algunas vivencias de la práctica docente. Desde los problemas como los aciertos. Al respecto Trujillo Ronzón (2006) señala “las ideas en su conjunto de­ben brindar un panorama de sucesos, en torno a una realidad escolar. Por ejem­plo, ¿cómo responden los ni­ños ante las diversas actividades de enseñanza?” (p. 48)

Para lo anterior, se vuelve necesario reconstruir acontecimientos significativos que se presentan durante el desarrollo del proceso de en­señanza-aprendizaje. Incorporando vivencias de situaciones diversas del aula y de la escuela; de anotar los sentimientos, las expectativas o los intereses que se tienen al ejercer la docencia.

La fase de identificación de problemas
Las narraciones con sentido, bien estructuradas, han de favorecer la identificación de problemas. Deben ser reales y éstos tienen que descubrirse, incluso en muchas ocasio­nes se les dará for­ma y significado para comprenderlos mejor.

Los problemas son de diversa índo­le, muchos de ellos se relacionan con los niños, con los materiales emplea­dos, con el tiempo o con la organización del grupo, con el cuidado al medio am­biente, con los valores, otros más tienen que ver con las estrategias de enseñan­za, con el manejo de los contenidos, con el estilo de trabajo docente de uno mismo.

Por sí solos los problemas no pueden resolverse, se tiene que intervenir o actuar para superarlos. Y así se inicia el proceso reflexivo, de acuerdo con Dewey  "el proceso de reflexión empieza para los maestros cuando se enfrentan con algu­na dificultad, algún incidente problemáti­co o una experiencia que no se puede resolver de inmediato" (p.41).

La fase de explicación del problema
A fin de conocer y comprender de mejor manera las causas, se propone que en el continuo de la re­flexión se intente expli­car, con fundamento, cada uno de las situaciones conflictivas.

No será suficiente sólo plantear preguntas, se tienen que cons­truir las respuestas y mucho ayudará observar, entrevistar y analizar. Las respuestas integradas confor­man en este caso su explicación.

La fase deliberación y toma de decisión.
Una vez analizada y comprendida la situación, se empieza a plantear alternativas bien pensadas y seleccionadas como posibilidades de solución. Dichas alternativas deben sustentarse en referentes teóricos, y finalmente, decidiremos cual alternativa es la mejor solución para resolver la situación conflictiva, tomando en cuenta todo lo antes analizado.

La fase de actuación en consecuencia
A partir de selección de la alternativa, se debe actuar. Al actuar es indispensable poner en juego los conocimientos, las habilida­des, las actitudes y los valores necesarios, a fin de que la intervención docente sea lo más integrada posible. Posiblemente, en la mayoría de los casos será de gran utilidad tener algo preparado previamen­te, como elementos de apoyo para nuestra tarea.

La fase de valoración de resultados
Finalmente, se analizan los resultados de nuestras acciones. Se anotan los avances, los obstáculos y las limitacio­nes de cada acción emprendida. Pero será necesario darle seguimiento a nuestros actos, para saber si lo que se hizo fue lo mejor, si fue lo correcto o no fue lo adecuado. Ahora bien, habrá casos en el que el problema continué, entonces será necesario empezar de nuevo el proceso antes descrito o regresarse solo a una fase en específico.

Sin embargo, el seguimiento de estas fases en los jóvenes normalistas ha sido un proceso inconsciente e inconsistente, debido a la poca profundización sobre el tema. Aún muchos alumnos, elaboran su diario sin considerar estas fases, y lo hacen para cubrir un porcentaje de su calificación. Lograr un cambio en ellos no será sencillo, deberá ser un proceso gradual, en el cual se le deberán proporcionar elementos respecto al tema y motivarlo a transformar su visión de lo qué es el diario, reconociéndolo como una herramienta excelente para la reflexión y de gran utilidad para nuestra labor docente.



3.             ¿Cuáles son los principales problemas que encontramos en el diario, al desarrollar nuestra práctica?

Se relacionan con los niños, con los materiales emplea­dos, con el tiempo o con la organización del grupo, con los valores, otros más tienen que ver con las estrategias de enseñan­za, con el manejo de los contenidos, en sí con el estilo de trabajo docente de uno mismo. Para entender mejor su recurrencia en los alumnos, será necesario observar los siguientes elementos estadísticos.

Tiempo.
Materiales.
Antivalores.
Manejo de contenidos.
Organización del grupo y ambiente de trabajo.




4.             ¿Qué tipo de soluciones encontramos para estos problemas?

PROBLEMA.
SOLUCIONES.
Tiempo.
Contar con una planeación designando el tiempo acorde a la cantidad de actividades, no saturar de actividades la jornada de trabajo, tomar en cuenta la posibilidad de imprevistos.
Materiales.
Tomar en cuenta las características de los niños dosificando los materiales de acuerdo a la actividad. Investigar en diversas fuentes.
Antivalores.
Ejemplo del maestro, establecimiento de reglas, sancionar las conductas inapropiadas, fomento de valores.
Manejo de contenidos.
Preparación previa y análisis de las actividades que favorezcan el aprendizaje del contenido programado, además de manejar e investigar  en distintas fuentes.
Organización del grupo y ambiente de trabajo.
En relación con el orden de grupo se propone que el docente establezca un ambiente de respeto con el grupo; además de proponer un trabajo ameno, práctico, con actividades acorde a las condiciones sociales, económicas, culturales de los niños; así como de la edad y nivel cognitivo de estos.

           

5.              ¿Cuáles fueron los resultados obtenidos con estas soluciones?

PROBLEMAS
RESULTADOS
Tiempo
El tiempo fue el justo para cada actividad planeada
Materiales
El material proporcionado a cada actividad fue un material atractivo, de fácil manipulación, despertando el interés del niño, tomando en cuenta que sea apropiado para ellos; cumpliendo con el propósito y el contenido planeado.
Antivalores
Gracias a esto se favoreció dentro del grupo un clima de respeto, agradable, de orden y trabajo.
Manejo de Contenidos
El maestro demostró mayor seguridad en cuanto a la ejecución de las actividades con el grupo, por otra parte los alumnos estuvieron más orientados hacia los temas tratados, sin permitir la divagación del maestro.
Organización del grupo y ambiente de trabajo
Gracias a la previa preparación de las actividades, es decir, de una buena planeación, tomando en cuenta las características de los niños, se obtuvo un resultado favorable en cuanto al ambiente de trabajo.



6.             ¿Cuáles son las ventajas y desventajas del uso del diario?
Ventajas:
Ha sido el diario el que nos ha contado acerca de las experiencias vividas en las escuelas donde laboramos, el que ha despertado la sensibilidad hacia los procesos de interacción personal en el grupo: es el que nos ha dicho que lo más importante que sucede en las relaciones pedagógicas es el resultado de la acción entre personas.

Precisamente en este continuo de reflexión, es en donde se impulsa la formación de profesionales autónomos; porque los maestros deciden qué ha­cer, cómo hacerlo y cuándo.           

            El diario analítico nos proporciona grandes beneficios, como centrarnos en los aspectos o acontecimientos de mayor importancia, evitando de esta manera la distracción en aspectos poco trascendentes que quizá no constituyen un elemento esencial para el análisis crítico y reflexivo de una jornada de trabajo.

            Al redactar y percatarnos de la existencia de situaciones que necesitaban de nuestra atención, tomamos decisiones prácticas que nos permitieran un avance al respecto, haciendo no sólo un análisis, sino un enfoque más actitudinal y de acción de respuesta a las condiciones de trabajo, es decir, hacemos uso de nuestros conocimientos teóricos y experiencias ya vividas para solucionar situaciones conflictivas que nos dieron como resultado, no sólo avances en la práctica, sino aprendizajes significativos de manera personal que contribuyeron al crecimiento profesional y de competencias didácticas, para lo que Kenneth M. Zeichner y Daniel P. Liston apuntan: “El proceso de reflexión empieza para los maestros cuando se enfrenta con alguna dificultad, algún incidente problemático o una experiencia que no se puede resolver de inmediato.”

A pesar de las dificultades presentadas, constituyó un gran avance hacia una visón más analítica, tomando como base lo dicho por Freire Paulo: “Nadie nace hecho, nos vamos haciendo poco a poco en la práctica social en que tomamos parte.” Fue sumamente productivo para ampliar nuestras aseveraciones reflexivas, tomar acciones y decisiones responsables que permitieran superar diversos obstáculos y avanzar en la medida de lo posible en el alcance de retos que de manera personal nos hemos planteado.

Desventajas:
Que si no se escribe el borrador, al llegar a la casa ya se nos pudo olvidar todo.
Puede ser, que por estar escribiendo el diario durante la práctica, se descuida el trabajo tanto individual como colectivo. Y más importante se pierde el momento de enseñanza-aprendizaje. Además, requiere de mucho tiempo, esfuerzo y dedicación, así como también del desarrollo de ciertas habilidades que en ocasiones no poseemos o mejor dicho, no hemos desarrollado (la redacción, análisis, descripción, reflexión, el pensamiento crítico, capaces de proponer soluciones adecuadas a la situación y la toma de decisiones que cambien o modifiquen sus estrategias de enseñanza).

El profesor debe tener una actitud de autocrítica que motive su propio desarrollo profesional en pro de sus alumnos. La tarea y el compromiso de llevar un diario no ha sido sencilla, los profesores no estamos acostumbrados a escribir, ni a argumentar teóricamente lo que decimos o pensamos acerca de la realidad.

            De esta manera, señalamos como principal dificultad la organización de la narración y análisis en fases, debido al cambio inesperado que se dio del diario narrativo al analítico, la misma está aunada a que la elaboración del diario de manera mayoritaria no se llevó a cabo cotidianamente, lo que conllevó al olvido de sucesos relevantes y por consiguiente la dificultad en la identificación o planteamiento de situaciones problemáticas.

Ventajas.
Desventajas.
*      Recordamos experiencias.
*      Se realiza un proceso reflexivo:
*      Identificamos problemas.
*      Proponemos soluciones.
*      Valoramos resultados.
*      Requiere tiempo.
*      Se necesitan ciertas habilidades.
*      Exige atención y dedicación.














7.              ¿Obtiene el mismo resultado el maestro que utiliza el diario al que no lo utiliza?

Por lo general, no, debido a que el maestro que no utiliza el diario es casi siempre un docente tradicionalista, que tiende a caer en la rutina y no tiene el interés de auto superarse. No busca soluciones nuevas a las situaciones, solo aplica las mismas sin considerar diversos aspectos, como las circunstancias que rodean la situación.

Propo­ner y actuar son acciones muy ligadas entre sí. Un profesional reflexivo reco­noce los problemas, los explica, propo­ne alternativas y actúa en consecuencia, con tacto y sensibilidad pedagógica (Manen, 1998); de manera informada, discreta, serena. Alerta a las respuestas de sus decisiones. Para ello, observa cómo se presentan las cosas e incluso, está dispuesto a cam­biar su decisión original.

El diario del profesor debe formar parte de los recursos culturales del ma­gisterio, debe acompañar permanente­mente al maestro, debido al potencial formativo que posee.



8.             Que habilidades, conocimientos y actitudes obtenemos con su elaboración.

"Ha de propiciar, el desarrollo de un nivel más profundo de descripción de la dinámica del aula a través del relato sistemático y pormenorizado de los distintos acontecimientos y situacio­nes cotidianas" (p. 22). Porlán y Martín (1997).

La práctica reflexiva cobra sentido para nosotros, porque reflexionamos de acuerdo a situaciones muy específicas del contexto escolar, cons­truimos nuestros propios cuestionamientos, también proponemos solu­ciones y tomamos decisiones originales y, además, somos capaces de valorar y cam­biar cada una de nuestras acciones.

La escuela pública mexicana requie­re de maestros críticos, pensantes, re­flexivos; que avancen constantemente en su desarrollo profesional, con capaci­dad para enfrentar de manera autónoma las dificultades que la labor docente pre­senta. Con cada jornada de práctica pulimos diferentes aspectos de nuestro perfil, en ocasiones pondremos más en juego competencias didácticas, otras las relacionadas con la identidad profesional, etc., el objetivo es poder desarrollar todas paulatinamente, pero al final hacerlo con la totalidad de ellas, y poner especial atención a las que sabemos o consideramos retos personales de nuestro perfil docente.

Las competencias didácticas a desarrollar son múltiples y cada una atiende a diferentes rasgos de lo que debe ser o poseer un buen profesor. Sin embargo en la identificación de NEE (necesidades educativas especiales), son muy notables las dificultades que llegamos a tener.



9.             ¿Podemos solucionar problemas en el grupo con el diario del profesor?

Si, ya que el diario del profesor es una de las mejores herramientas de reflexión para el mejoramiento de la práctica docente y solución de problemas dentro del grupo. Nos permite ver los avances y/o retrocesos en las actividades, estrategias, nivel evolutivo del niño, ritmo de trabajo, proceso de aprendizaje de los alumnos.

El diario facilita la identificación de problemas y la búsqueda de soluciones, la toma de decisiones acordes a la situación de un niño, de todo el grupo o del mismo maestro, valoración de resultados y empleo de nuevas estrategias y actividades.



CONCLUSIÓN.

            Indudablemente, podemos percatarnos que la elaboración del diario es una de las excelentes herramientas para el mejoramiento de nuestro desempeño cotidiano en el proceso de enseñanza-aprendizaje, al contribuir en la reflexión oportuna de las situaciones conflictivas que pueden presentarse y que estancan el trabajo diario con los niños.

            Pero no sólo nos referiremos a los puntos negativos que se presentan en el trabajo diario, sino que también hablaremos de nuestros aciertos y de nuestros éxitos. De igual manera, no debemos quedarnos en el ámbito de la reflexión, sino que debemos actuar a partir de los elementos resultantes de este proceso.

Por tal motivo, en la formación inicial de maestros, se debe impulsar con decisión su elabora­ción y su uso, como un recurso para una práctica reflexiva orientada a mejorar la calidad de los aprendizajes de los niños y del propio maestro. La efectividad del diario de práctica no va a depender de factores externos, sino de la propia actitud, disposición, apertura, conciencia y sobre todo, la asimilación personal que hagamos de la utilidad del diario como parte de nuestro crecimiento profesional, de esta manera hacemos referencia lo citado por Kenneth M. Zeichner y Daniel P. Liston: “Tres actitudes básicas para la acción crítica: mente abierta, responsabilidad y honestidad.”



BIBLIOGRAFÍA.

*      Trujillo Ronzón, María Eugenia. El diario del profesor. Pág. 48.
*      Arnold, A. (2002). ¿Qué puedo hacer con alumnos desinteresados y apáticos?
*      Camps, A. (coord.) (2001). El aula como espacio de investigación y reflexión, Barcelona: Editorial Graó.
*      Giovannini, A., Martín Peris, E., Rodríguez, M. & Simón, T. (1996). Profesor en acción 1, Madrid: Editorial Edelsa.
*      Villar, L. M. (1995). Un ciclo de enseñanza reflexiva. Bilbao: Mensajero.


[1]              XOCHITL. Alumna de  6° semestre de la licenciatura de educación primaria.