Sunday, April 28, 2013

Escuelas Rudimentarias


Con Francisco I. Madero se busco una ley acorde a la clase humilde, quedando Alberto J. Pani como encargado de lograrlo. Para poder hacerlo fue necesario estudiar de nuevo el caso, resultando en 1912 en un folleto titulado “La instrucción rudimentaria en la República”, en donde se indicaba las dificultades del problema:

  1. Debía tomarse en cuenta el número de sujetos a quienes se trataba de beneficiar y las condiciones económicas sociales en que se encontraban.
  2. Las enseñanzas no podían impartirse en dos años.
  3. Como motivar la asistencia con tan pocos recursos económicos destinados solo a la implantación del proyecto.

Como soluciones, se considero que debía modificarse el ordenamiento jurídico para hacer realizable y útil el programa de estudios que ordena; y buscar una organización que permita mejorar, con los mejores resultados pero con la misma cantidad de recursos.

Para obtener información importante se hicieron encuestas, las cuales integraron el libro “Una encuesta sobre educación popular” en 1918. Posteriormente se hicieron otros intentos por hacer andar la propuesta pero no fue posible.

Es importante destacar que la escuela rudimentaria no produjo cambios de mayor trascendencia en nuestro país, y por la naturaleza y los propósitos que la crearon, no constituyó en realidad un antecedente de la escuela rural mexicana.