Friday, April 12, 2013

Escuela Unitaria: Trabajo autoconductor.


ETAPA DE INICIACIÓN AL TRABAJO AUTOCONDUCTOR:

El maestro unitario está consciente de la enorme desventaja que constituye utilizar el gis y el pizarrón como únicos elementos didácticos. Cuando así lo hace es innegable el gran esfuerzo y la relativa efectividad de su labor en la mayoría de los casos; aunque no se puede negar que hay maestros que con estos recursos mínimos logran una labor eficiente.

En ocasiones resulta casi imposible que el maestro pueda atender de manera desahogada y provechosa a tres, cuatro o más grados simultáneamente. En tal virtud, en la escuela unitaria se hará necesario profundizar en el trabajo individual y de equipo, estimulando en los alumnos la búsqueda de sus propias conclusiones sobre todo en los grados donde los alumnos manejan una lectura consciente y una escritura fluida.

La organización propia de este tipo de institución hace que en ella se combine la conducción directa con la conducción indirecta del aprendizaje, la conducción directa de las actividades escolares es aquella en la cual el maestro expone o desarrolla algún tema para todos los alumnos, es el trabajo propio o necesario para la atención del primer grado y temas específicos de matemáticas y español para los grados superiores.

La conducción indirecta del aprendizaje se lleva a cabo por medio de materiales auto instructivos como por ejemplo guiones didácticos, fichas de conocimientos, etc.

Este tipo de trabajo en la escuela primaria conlleva un cambio de actitudes tanto del maestro como de los propios alumnos. Del maestro puesto que ha de convertirse en un formador y dejar de lado, un poco al menos, el papel de informador. Ante esto se hace necesario enseñar al niño en función de sus propias necesidades, tomando en consideración sus habilidades y capacidades. El maestro deberá fomentar en sus alumnos el gusto por el saber y el deseo de aprender, desarrollar en ellos una sede de conocimientos. A través de la conducción indirecta del aprendizaje se fomenta en los alumnos este tipo de actitudes.

Tales tareas se sustentan en la lectura consciente, es decir, en una lectura comprensiva en toda la plenitud que el término implica, y el manejo de una expresión escrita coherente y fluida.

La lectura consciente se logra desde el ingreso de los alumnos a la escuela primaria, utilizando para su enseñanza métodos que desarrollen la comprensión de lo leído. Estos métodos son los de marcha analítica, es decir, “métodos que parten de conjuntos lingüísticos con significado (palabras, frases, oraciones), los cuales según su adaptación se van descomponiendo en sus elementos fonéticos y gráficos”.

Con estos cimientos, a partir de segundo grado han de utilizarse técnicas de trabajo en las que los alumnos se manejen con libertad responsable.

Es verdad que todo lo anterior exige que el maestro esté debidamente preparado y conozca algunos procedimientos de trabajo que en un momento dado le pueden servir de alternativas para la realización de su tarea. Sin bien no se convertirá en un experto, si tendrá la suficiente información como para poder adaptar tal o cual procedimiento al grupo y a las circunstancias propias de la escuela donde labora.

Generalmente al llegar a una escuela unitaria nos encontramos con niño cuya lectura es deficiente en la mayor parte de los casos, y este hecho no es privativo de los primeros grados, sino que se palpa también en los grados superiores. Para comprobar el grado de calidad de la lectura de nuestros alumnos bastará con escribir en el pizarrón unas cuantas órdenes y en la medida en que éstas sean ejecutadas nos percataremos, grosso modo, de cuánto y cómo leen nuestros alumnos.

Si el maestro desea iniciar a sus alumnos en el manejo de algún tipo de trabajo auto conductor, deberá primeramente hacer que lean compresivamente, que se acostumbren a realizar tareas bajo la guía de un texto y que sepan expresarse por escrito con un lenguaje fluido y coherente.

El alumno no puede adquirir estas habilidades de la noche a la mañana, sino que requiere práctica constante. De ahí la necesidad del maestro unitario de introducir a los alumnos desde los primeros grados en el trabajo, mediante ejercicios muy sencillos, de fácil elaboración de mínima inversión en tiempo y costo, pero con alto grado de efectividad por cuanto a los objetivos que se proponen.