Saturday, April 6, 2013

Escribir...


Un buen proceso de composición se caracteriza por los siguientes aspectos:
À      Tomar conciencia de la audiencia.
À      Planificar el texto.
À      Releer los fragmentos escritos.
À      Revisar el texto.
À      Utiliza unas estrategias de apoyo para solucionar algunas contingencias que se le presentan.
À      Utilizar las habilidades de hacer esquemas y resumir textos, relacionadas con la comprensión lectora, para producir un escrito: para hacer esquemas el autor analiza los marcadores estructurales del texto y representa jerárquicamente. Para resumir textos el autor identifica la información relevante del original y la transforma en frases abstractas, sintéticas y económicas.

Estrategias de composición.
1.      Conciencia de los lectores.
Ser más conscientes de la audiencia, dedican más tiempo a pensar en sus características. El hecho de pensar en la situación de comunicación ayuda a los escritores a generar ideas durante la composición. Nacían como respuesta a la situación de comunicación planteada.

2.      Planificar (la estructura).
Planifican la estructura del texto, hacen un esquema, toman notas y piensan un rato en todos estos aspectos antes de empezar a redactar. Los buenos escritores son más flexibles y tienen  más facilidad para modificar los distintos esquemas del texto. Pocos utilizaban una única forma estandarizada de esquema o de estructura.

3.      Releer.
Se detienen mientras escriben y releen fragmentos que ya han redactado. Ayuda a mantener el sentido global del texto. Para evaluar si corresponden a la imagen mental que tiene del texto, y también para enlazar las frases que escribirá después con las anteriores.

4.      Correcciones.
Revisan y retocan el texto más veces. Afectan al contenido del texto, a las ideas expuestas y a la ordenación.
Los escritores mediocres se fijaban mucho más en la forma que en el contenido cuando corregían. Esta obsesión prematura por la revisión de la forma rompe el flujo ágil y creativo de las ideas y la redacción.

5.      Recursividad.
No siempre utilizan un proceso de redacción lineal y ordenado. En el proceso recursivo la estructura inicial se reformula a medida que aparecen ideas nuevas que no estaban incluidas al principio. Es suficientemente flexible para incorporar las ideas nuevas que tiene y para modificar los planes que había hecho.

Estrategias de apoyo.
Podemos producir el escrito con los conocimientos limitados que tengamos, intentando sustituir o evitar aquellos puntos que desconozcamos. El escrito que produciremos quizá sea coherente y acabado, pero está claro que no será tan bueno, tan preciso de lenguaje, ni tan rico de ideas como el que hubieramos podido escribir en el caso de disponer de todos los conocimientos que nos faltaban.

Ante estas deficiencias intentamos solucionarlas. Tendremos que dominar algunas microhabilidades complementarias. Hallar una palabra en el diccionario, una regla de ortografía en una gramática. O tendremos que poder disponer de algunos recursos mnemotécnicos. El conjunto de estas microhábilidades complementarias es lo que llamamos estrategias de apoyo. Decimos que son de apoyo porque no forman parte del proceso de composición básico y esencial. Solo son estrategias específicas que los autores utilizan para solucionar las deficiencias de conocimientos que se les van planteando.

1.      Deficiencias gramaticales o léxicas.
Podemos utilizar las estrategias siguientes:

À      Usar el código adquirido. Podemos utilizar estrategias para intentar recuperar estos conocimientos que se han borrado formando una laguna de olvido. Un esfuerzo especial de memoria reforzado con alguna técnica puede obtener buenos resultados. Escribimos en un papel todas las posibilidades. Recordamos otras palabras que sabemos que se escriben de igual o distinta manera.
À      Usar reglas aprendidas.
À      Consultar una fuente externa.

2.      Deficiencias textuales.
Se trata de las características textuales de la coherencia, cohesión, adecuación y disposición en el espacio.

À      Consultar una fuente externa. Lo más normal es que recurra a textos reales ya escritos buscando ejemplos para el texto que quiera producir o que utilice alguno de los libros que ofrecen plantillas estándar para copiar.

3.      Deficiencia de contenido.
Incluye las deficiencias que puede tener el autor sobre el contenido del texto, sobre el tema del que escribe.

À      Desarrollar y crear ideas. A partir de los conocimientos que tenga y formar nuevos conceptos, puede analizar una idea y desglosarla en varias partes. Actos creativos con los que el autor crea significado.
À      Consultar una fuente externa.

Datos complemetarios.
En textos academicos lo que se dice se extrae de otros textos, y para hacerlo es muy importante saber leer y resumir escritos.

1.      lectura y esquemas.
Para comprender un texto y recordar su información reconstruimos u ordenamos el contenido del escrito en una estructura abstracta y jerárquica, muy parecida a la macroestructura del texto. Con el fin de inferir la estructura interna del escrito.

À      Representar jerárquicamente la estructura del texto marcando relaciones de causalidad y relacionando elementos que no aparecían contiguos en la redacción del texto.
À      Estrategias de selección de las frases importantes de un texto. Las frases importantes no son necesariamente las que marcan el tema de los párrafos ni tampoco las que aparecen en primer lugar.
À      Facilidad para comprender y señalar las relaciones causales entre los elementos. Tenían más conocimientos sobre los marcadores estructurales del texto.

2.      Lectura y resúmenes.

À      Capacidad para discriminar la información relevante de la irrelevante.

Hay dos criterios básicos para escoger las frases relevantes de un texto: el del autor (textual) y el del lector (contextual). El autor da una determinada importancia a cada una de las frases del escrito y lo marca en la estructura y en la redacción del texto. Asimismo, el lector también puede seleccionar las frases relevantes en función de sus intereses o de sus conocimientos, o sea en función de factores contextuales. Los lectores fluidos pueden seguir ambos criterios y seleccionan las frases tanto porque el autor las considera importantes, como porque les interesan a ellos.

À      Las estrategias que usaban para hacer resúmenes. El tipo de transformaciones que aplicaban al texto para resumirlo. Dominar la síntesis y la abstracción: creaban frases nuevas que resumían informaciones, construir coherentemente oraciones nuevas combinando distintos elementos importantes del texto.