Thursday, April 25, 2013

Ernesto Zedillo y su obra educativa.


Ernesto Zedillo Ponce de León fue presidente de México de 1994 al año 2000. Nació el 27 de diciembre de 1951 en la Ciudad de México, siendo el segundo de seis hermanos de una familia encabezada por un electricista. A temprana edad la familia se mudó a la ciudad fronteriza de Mexicali, donde realizó sus primeros estudios antes de regresar a la capital del país para cursar el bachillerato y regresar como licenciado en economía del Instituto Politécnico Nacional.

La presidencia de Ernesto Zedillo estuvo marcada por la crisis financiera más severa de la década con repercusiones internacionales llamada Efecto Tequila. Tras ser investido presidente el 1 de diciembre de 1994, se enfrentó a una crisis económica inmediata, cuando los inversores extranjeros y nacionales perdieron la confianza en un peso sobre valorado, provocando, en pocas semanas, la caída de su valor en más de un 40% frente al dólar.

La libre flotación causó una fuga masiva de divisas ante la situación política del país: levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, asesinato de Colosio y otros políticos, etc.

El precio del dólar incrementó cerca del 100% inmediatamente, causando quiebras de miles de compañías, desempleo y que muchos deudores se vieran impedidos de pagar sus deudas. El gobierno de Zedillo ideó el Fondo Bancario de Protección al Ahorro FOBAPROA para apoyar a la banca nacional contra los deudores.

El resto del sexenio de Zedillo vio una sorprendente recuperación del empleo y una sana administración de la economía mexicana. En el terreno político la izquierda consiguió sus primeras gubernaturas y, al final de su mandato, se convirtió en el primer presidente emanado del PRI en reconocer una derrota en la elección presidencial.

Se dedicó a la política educativa, la mayor prioridad. Se alcanzó la mayor proporción en nuestra historia de recursos federales destinados a la educación. Se transfirieron más recursos federales a los municipios. Y se instaló el Consejo Nacional.

Aumentó significativamente las proporciones de los niños y jóvenes que acuden a la primaria, de los que la terminan, de los que ingresan a secundaria y la concluyen, y de los que avanzan hacia los niveles medio superior y superior. La matrícula escolarizada del sistema educativo nacional llegó a cerca de 30 millones de alumnos, casi 90 por ciento de ellos en instituciones públicas. Un aumento de la matrícula en zonas marginadas del país y en los sitios de educación preescolar, secundaria, media superior y superior. La matrícula de educación superior es ya de más de dos millones de alumnos.

El número de escuelas llegó a 220 mil, una de cada siete construida en este sexenio. De igual manera se incorporó la sexta parte de la planta total de maestros, de un millón y medio.

Se ha logrado multiplicar las oportunidades y opciones de educación superior gracias a la creación de 106 nuevas instituciones públicas de ese nivel. El subsidio a la educación superior ha crecido 32 por ciento en términos reales desde 1995. El total de los recursos destinados a ciencia y tecnología aumentó casi 45 por ciento real.

Se ha hecho una inversión sin precedente para rescatar, restaurar y ampliar el patrimonio histórico del país así como para apoyar la creación artística y cultural.

Se multiplicaron tres veces y media el número de desayunos escolares, para llegar a 4.6 millones diarios, y en 1997 se estableció el PROGRESA, que ya alcanza a 2.6 millones de familias en 56 mil localidades rurales. 1/3 de la población beneficiada es indígena.

Se otorgaron más de 6 millones de becas de capacitación para el trabajo y se ha establecido un sistema nacional de competencias laborales que muy pronto habrá de consolidarse.

Se trabajó con los gobiernos estatales y municipales para profundizar y consolidar la federalización de la educación básica, normal y especial.

Se dio una reforma de los contenidos y los materiales educativos de educación básica y normal. Se concluyó la actualización de todos los libros de texto gratuitos para la educación primaria. Se dio la edición de libros en lenguas indígenas y sus variantes, como material esencial para el fortalecimiento de la educación bilingüe. Se han estado distribuyendo libros de texto gratuitos para secundaria de manera creciente, y en especial para los alumnos y las alumnas de mayor carencia económica.

Se ha dado el más decidido apoyo al trabajo de las maestras y maestros mediante diversas acciones, que incluyen: el mejoramiento físico y académico de las escuelas normales; la actualización permanente de los maestros de educación básica; la elaboración y distribución de libros y materiales de apoyo a la función educativa; el establecimiento de la carrera magisterial; la apertura de los centros de maestros; y el mejoramiento progresivo, gradual, de los salarios y prestaciones del personal docente. Los profesores de las instituciones de educación media superior, y superior, cuentan también con programas de apoyo a su labor, mediante sistemas de formación continua y de estímulos a su desempeño.

Se impulsó la participación social en la educación. Se busca una mayor vinculación de las instituciones educativas con sus entornos socioeconómicos para alcanzar el desarrollo integral y sustentable de las comunidades, así como una mejor y sistemática vinculación de las instituciones educativas con el sector productivo.

Y se estableció la auto-evaluación y la evaluación externa de las instituciones, programas académicos, aprovechamiento escolar y de la calidad docente, así como criterios nacionales para la evaluación de la calidad y la realización de todos estos procesos con eficiencia, objetividad y transparencia.

Bibliografía.


http://zedillo.presidencia.gob.mx

http://es.wikipedia.org