Tuesday, April 16, 2013

El problema de la enseñanza de la Historia.


La enseñanza de la Historia

Se le pide al escolar considerar causas y consecuencias que tienen alcances de largo plazo, cuando los niños sólo pueden observar aquellas que son evidentes e inmediatas.

Cuando el niño estudia historia se enfrenta a lugares, modos de pensar y costumbres que no logra representarse, y con procesos y realidades que tienen implicaciones económicas, sociales, políticas y culturales a nivel regional, nacional y mundial que le resultan extrañas. Quienes intentan salvar este escollo caen en la narración de acontecimientos históricos en estanco, sin suerte de continuidad, y vacíos en contenido y verdad histórica. Los niños, por su parte, disfrutan de estas narraciones como si fuesen cuentos fantásticos.

Nosotros, no podemos caer en esta situación, ya que buscamos el incremento en el entendimiento de la historia, el cual está más en función de la madurez mental relacionada con la experiencia general que con la enseñanza formal.  Estas dificultades que tiene el niño para registrar, elaborar y ordenar relaciones temporales se debe parcialmente a una comprensión episódica de la realidad; a una percepción inadecuada, y a la ausencia de una instrucción pertinente que tome en cuenta las necesidades, intereses y proceso madurativo del niño.

La comprensión histórica supone, en primer término, el registro preciso y apropiado de los acontecimientos que se estudian; pero requiere además, el uso certero de nociones y relaciones temporales, consciente o inconscientemente. En este sentido, es necesario que el niño internalice nociones temporales, primero a través de la descripción y ordenación de sus propias experiencias y de su ciclo de vida, y después a través de la ejercitación con contenidos históricos propiamente dichos. Si se procede así el niño lograría la habilidad cognoscitiva de establecer divisiones del continuo del tiempo en intervalos bien definidos, entre otras habilidades. Es aquí, en donde encuentra su valor e importancia el uso de actividades, como son: la biografía y la línea del tiempo personal.