Friday, April 26, 2013

EL NIÑO CON CRISIS DE EPILEPSIA


EL NIÑO CON CRISIS DE EPILEPSIA


            La epilepsia no es una enfermedad, sino un síntoma (signo externo) de un trastorno subyacente del sistema nervioso central. Este trastorno se manifiesta en forma intermitente a través de las llamadas crisis epilépticas, que no son mas que descargas eléctricas excesivas sincronizadas de las células cerebrales (neuronas).

            Lamentablemente este padecimiento algunas veces es considerado como un gran mal y por ello las personas que padecen crisis de epilepsia son rechazadas y no se les brindad las mismas oportunidades que las demás personas.

A los niños que padecen este padecimiento los excluyen de las escuelas regulares y algunos casos de las escuelas de educación especial.

            El docente juega un papel muy importante en la integración de los niños con crisis de epilepsia, para ello debemos de estar informados sobre este padecimiento y lo que podemos hacer para brindarles a estos niños ayuda y apoyo para su desarrollo y su inclusión en una escuela regular.

            Existen tres grupos de epilepsia estos son:

  • El llamado gran mal: el niño pierde el conocimiento y cae bruscamente al suelo, se agita en una parte de las crisis con movimientos bruscos llamados convulsiones, respira con dificultad, puede, en ocasiones, gritar o hacer ruido con la garganta y expulsar saliva. Esta crisis dura algunos minutos.
  • El llamado pequeño mal: solo dura algunos segundos, pero puede repetirse cientos de veces al día. El niño se pone pálido, se queda mirando a un punto fijo en el espacio, pestañea y, a veces, hace pequeños movimientos con alguna parte del cuerpo, como pequeños calambres.
  • Crisis psicomotoras: hay conductas raras, por ejemplo, el niño hace movimientos de masticación, chasquea los labios o esta como confuso, se pellizca la ropa o se frota los brazos, etc.

Algunas de las maneras en la que el maestro puede ayudar a los niños con crisis de epilepsias son:

  • Ayudarlo cuando tiene alguna crisis del llamado gran mal, como calmar a los niños que están junto a él, quitar los objetos que están alrededor del niño para que no se golpee, no sujetar con fuerza al niño, no forzarle ningún objeto en la boca, colocar la cabeza de lado para que salga con facilidad la saliva. Cuando ya ha pasado la crisis se recomienda dejar dormir al niño en un lugar tranquilo, si el lo desea.
  • Para la buena integración del niño en la clase, debe de hablar a los otros niños del problema, pero transformarlo en una enseñanza mas, puede explicar que no es contagioso y dar algunas recomendaciones para que puedan apoyar a alguien cuando les de epilepsia, pero sobretodo no rechazar o sentir miedo de la persona que padece crisis de epilepsia.
  • Puede ayudar en la detección de un niño con crisis del pequeño mal, ya que al realizar sus observaciones, puede darse cuenta del comportamiento de los niños y escribirlo, para posteriormente consultarlo con los padres, para que acudan con algún especialista y detectar si es epilepsia o no lo es.
  • Tolere a los niños que toman algún medicamento antiepiléptico, ya que estos medicamentos producen somnolencia o irritabilidad y el maestro debe de estar consciente de los aspectos negativos que traen estos medicamentos.


      Un niño con epilepsia y con pocas crisis en el año (controladas con medicación) puede y debe ir a la escuela ordinaria.