Thursday, April 25, 2013

Actividades de aprendizaje 2ª parte


Desarrollo de una cultura para la prevención
Para este fin resultarán efectivas estrategias como la detección de riesgos que se pueden presentar en el hogar, la escuela y la comunidad, y en cualquier lugar en el que se desenvuelvan; imaginar el posible desenlace en escenas de riesgo, para pasar después a proponer medidas elementales para evitar accidentes que causen estragos al bienestar físico, con esto se facilita la sensibilización y la toma de conciencia.

Se propone también la organización de comités o brigadas de seguridad y la práctica de simulacros.

La prevención de enfermedades puede abordarse a partir de una pequeña historieta para que los niños, después de analizarla, puedan identificar algunas conductas necesarias para prevenir las enfermedades del aparato digestivo y plasmarlas en una historieta que ellos mismos elaboren.

Finalmente, es preciso que el maestro aproveche cualquier situación para señalar medidas concretas; por ejemplo, solicitar y revisar que los niños entren al salón de clase después del recreo con las manos limpias y recomendar en forma constante que se laven las manos después de ir al baño, que se limpien la nariz, entre otras.

Aproximación al lenguaje de las ciencias: La elaboración del diccionario científico
El maestro propicie que los alumnos se familiaricen con términos desconocidos para ellos, poco comunes o que empleen de manera imprecisa o con un sentido diferente. Tal es el caso, por ejemplo, de respirar, inhalar, exhalar y diafragma, que se emplean para explicar el proceso de la respiración humana y que no pueden sustituirse por otros debido a que se cambiaría su sentido. El alumno deberá entender a lo largo de este curso y de los subsecuentes de Ciencias Naturales, que explicar los fenómenos y procesos naturales implica, entre otros aspectos, aprender a emplear un lenguaje particular que, a pesar de ser complejo, podrá incorporar a su lenguaje cotidiano.

En particular, en el libro de tercer grado se utiliza un lenguaje sencillo y accesible para los niños. Cuando se requiere que los alumnos conozcan y utilicen un término preciso con el cual se denomina un proceso, un organismo o un material, se hace uso de él. En general estos términos no se presentan aislados, sino que se manejan dentro de enunciados que dan contexto a su significado y además en la mayoría de los casos se acompañan de alguna ilustración para una mejor comprensión por parte del alumno.

Es importante avanzar progresivamente en la reflexión y explicación de los términos que aparecen en el libro y que para los niños sean difíciles de comprender. Asimismo, no debe darse por supuesto que los niños por sí solos pueden interpretar cada término que les resulta complejo. En general es preciso el apoyo y orientación del maestro para buscar su significado.

Debe evitarse que el niño copie de un diccionario el significado. En cambio, podrá consultar diferentes fuentes de información, ya sea libros o personas adultas; lo importante es que defina cada término con sus propias palabras para que realmente tenga un significado para él.

Conviene que la elaboración del diccionario científico continúe en los siguientes grados, por ello el maestro debe indicar a sus alumnos que conserven y consulten este diccionario hasta concluir su educación primaria.

El papel de las actividades experimentales
La actividad experimental es un aspecto relevante que debe promoverse en la enseñanza de las ciencias naturales. El maestro orientará a los alumnos respecto a la manera en que pueden realizar sus observaciones y registros de datos. Es fundamental que los alumnos lleven a cabo los experimentos y que la actividad experimental no se convierta en una demostración por parte del maestro. En el libro de tercero ninguna de las actividades sugeridas requiere de material difícil de conseguir, de aparatos complejos o sustancias que representen riesgos para los niños.

En la sección Manos a la obra se presentan actividades que apoyan específicamente el carácter experimental de las ciencias naturales y han sido diseñadas tomando en cuenta los intereses propios de los niños de tercer grado. A pesar de que en general estas actividades son fáciles de llevar a cabo representan un reto para el maestro y los alumnos, ya que durante su realización es necesario, por ejemplo, observar y registrar con precisión; diseñar o construir artefactos, y comparar y sistematizar información.

Es importante promover durante las actividades actitudes de participación, de respeto (hacía las opiniones de los demás, hacia la naturaleza, hacia las normas establecidas para la realización de las actividades, entre otras) y de prevención (para evitar lesiones y accidentes durante el uso de algunos materiales).

No interesa que los alumnos adquieran uno o varios conceptos aislados sino que los relacionen. Por ello, el maestro debe generar situaciones de aprendizaje que permitan explicar hechos, fenómenos y procesos de una manera similar a como lo hace la ciencia. Las actividades experimentales permiten que los alumnos logren incorporar información al mismo tiempo que desarrollan el hábito de pensar y razonar y los conducen a asumir una actitud crítica acerca de su propio trabajo y de la aplicación de sus conocimientos.

Con la realización de actividades como éstas, el profesor estimula la curiosidad del alumno en relación con la tecnología, así como su capacidad para investigar cómo funcionan algunos artefactos que son utilizados en su vida cotidiana.

Al realizar las actividades experimentales el maestro debe tener presente que observar implica poner en juego todos los sentidos, por lo que orientará a los alumnos por medio de preguntas para que huelan, toquen, escuchen, saboreen u observen, según se requiera. En ocasiones, por ejemplo, el tacto será el sentido que les reportará mayor información y en otros casos será el oído o el olfato.

Después de que se realice una observación, el profesor debe propiciar un momento para que los diferentes equipos comenten lo que hicieron y observaron; esto permitirá que estructuren en cierta medida la información. En forma simultánea, se requiere interpretar las observaciones de los alumnos para promover el comienzo de una búsqueda, con el objetivo de dar respuesta a las preguntas que puedan surgir y realizar una actividad que propicie que la información se comparta, es decir, que los niños platiquen las cosas nuevas que saben respecto de las preguntas.

En las actividades experimentales el registro de información es otro momento que requiere una orientación muy específica por parte del maestro. En las actividades experimentales donde se estudia un proceso y se necesitan varias horas o días para la obtención de resultados, se requiere que los niños hagan registros parciales, por lo que es indispensable que tengan claro cuáles serán los periodos de observación y la forma de registro que resulta más adecuada.

No se debe esperar que las esquematizaciones y notas de los niños sean abstractas, detalladas en extremo, muy argumentadas o como las haría el maestro. Sin embargo, no hay que perder de vista la importancia de que el alumno participe en experiencias que propicien el desarrollo de las nociones de tiempo, espacio y causalidad. Así mismo, es conveniente procurar que los registros de las investigaciones respondan a las preguntas cuándo, dónde y por qué.

Los registros pueden consistir en dibujos, acompañados de textos, tablas de frecuencias o mediciones. Cualquiera que sea la variante para registrar observaciones, se cuidará que el alumno establezca comparaciones a partir de las semejanzas y diferencias que observa, organice la información a partir de un criterio previamente determinado o señale algunas relaciones y causas.

El uso del cuaderno
Medio para dar a conocer a sus compañeros, maestros y familiares sus observaciones y resultados de actividades experimentales, así como de búsqueda de información; por la otra, como fuente de consulta para él mismo, pues podrá buscar y consultar la información que haya registrado cuando aborde nuevos temas. Revisar su cuaderno es una experiencia de aprendizaje formativa para el niño pues le permite recordar lo que pensaba respecto de un tema. El maestro deberá aprovechar y fomentar este tipo de actividades.

La representación gráfica
Interpretación de esquemas
Es importante avanzar progresivamente en la reflexión y explicitación de cada característica de los esquemas. Así mismo, no debe darse por supuesto que los niños por sí solos pueden interpretar cada uno de los elementos que se representan. Para ello requieren el apoyo y la orientación del maestro.

El uso orientado de esquemas en e1 libro de texto implica el manejo de todo un conjunto de habilidades cognitivas, es decir, estrategias y criterios de organización. Para comprender un esquema el niño tiene que ser capaz de interpretar la información que se le presenta de una situación real.

En el libro de texto, a través de una fotografía o dibujo, se ilustra un fenómeno o proceso natural, ya sea de manera general o bien sus diferentes etapas. Regularmente aparecen flechas que indican la secuencia en que se presenta cada etapa o la dirección de algo. El color de las flechas en la ilustración es un elemento que se emplea para diferenciar elementos como agua, aire o energía y en consecuencia facilita la interpretación de la ilustración.

Algunos temas se habla de organismos, órganos o partes de objetos que no son factibles de ver a simple vista, por ello se muestran de manera amplificada a través de una ilustración. Con la finalidad de que e niño tenga un referente claro, aparece una fotografía o dibujo amplificado del detalle que se desea mostrar.

Al trabajar con este tipo de esquemas es fundamental que el maestro primero sugiera al alumno que observe la ilustración completa y después centre la atención en el detalle que se destaca. Una vez establecida esta correspondencia en cuanto a tamaño, superficie y forma, en algunos casos se podrá proceder a establecer relaciones causales.

Algunos procesos que se estudian se llevan a cabo dentro del cuerpo humano, como la respiración, la digestión y la circulación. Al abordar estos temas es importante que el niño identifique los principales órganos que intervienen en los procesos y que tenga una idea aproximada del lugar en que se ubican, por ello se presenta generalmente una fotografía de un niño y al lado se dibuja su silueta. En ella se incluye el esquema del aparato que se está estudiando.

Al observar este tipo de ilustraciones es conveniente que el maestro oriente a los niños para que comparen la fotografía y el dibujo de la silueta en cuanto a tamaño y postura. El hecho de que aparezcan fundamentalmente niños de una edad aproximada a la de los alumnos de tercer grado, permitirá que asocien de manera más sencilla lo que se representa en la imagen con los procesos que ocurren en su propio cuerpo.

Hay situaciones en que es necesario establecer comparaciones y relaciones de carácter cuantitativo. Algunas veces las cantidades que se manejan resultan incomprensibles para los niños, ya sea por tratarse de cantidades muy grandes, muy pequeñas o por referirse a un elemento que forma parte de un cuerpo y en consecuencia está distribuido en él, sin posibilidad de ser observado a simple vista.

Con la finalidad de que el niño pueda comparar y relacionar este tipo de situaciones, aparecen ilustraciones en las que se representan las cantidades que se quieren comparar. En estos casos es importante que el maestro oriente la observación de sus alumnos para que puedan establecer una correspondencia entre la cantidad que se representa y el símbolo u objeto que se emplea para ello.

Es importante que en este tipo de comparaciones se pida a los alumnos que construyan sus propias representaciones, utilizando los símbolos que crean más convenientes para representarlos.

Construcción de artefactos
En el libro de texto de Ciencias Naturales se propone construir diferentes artefactos para representar y reproducir algunos fenómenos y procesos. Esta actividad requiere cierto desarrollo de habilidades en el niño que le permitan construir tales objetos y comprender lo que representan.

En el libro de texto aparecen imágenes e instrucciones sencillas para favorecer que los alumnos construyan los artefactos que se proponen principalmente en la sección Manos a la obra. Es importante que el maestro oriente a los niños durante estas actividades en tres aspectos fundamentales: los materiales que se requieren, las instrucciones para su construcción y el propósito de su elaboración.

Una vez construido el artefacto es fundamental que los niños reflexionen respecto de la correspondencia entre el objeto y lo que representa. Para tal efecto en el libro aparecen algunas preguntas que pueden guiar la reflexión de los alumnos al término de la actividad.


Bibliografía.

Libro para el Maestro Ciencias Naturales Tercer grado, SEP, México, DF., 1993.